Padre
Tardif de Moidrey, El libro de Rut. Alfa Ediciones. Villa Allende,
Córdoba, Argentina, 2023. Págs. 124.
No hay
mejor presentación para este sacerdote que las palabras de Joseph Bollery en la
biografía de Léon Bloy:
“Por medio de Hello, Léon Bloy conoció al P. Tardif de Moidrey, cuya influencia,
para ser breve, fue tal vez la más profunda que un hombre haya ejercido sobre
el espíritu del autor de El Desesperado…”.
El
mismo Léon Bloy lo repetirá en sus diarios y escritos: es a él, a quien
consideraba un santo, a quien debe el método para interpretar las Escrituras.
La Salvación por los judíos, obra insuperable en su género, nacerá de
las meditaciones según el método legado por el P. Tardif.
El P.
Tardif de Moidrey nació en Metz en 1828 y cursó primeros los estudios
jurídicos, oficio que ejerció durante algún tiempo. Ingresó en el seminario
francés de Roma y fuer ordenado en 1859. Estudió asiduamente a Santo Tomás y
las Escrituras y se dedicó a predicar el llamado a las peregrinaciones a La
Salette y a Tierra Santa, a donde había ido varias veces.
Dice
Bloy en La que llora:
“Ese misionero, mas orador que escritor, recorrió el mundo para anunciar la
Gloria de la Madre de Jesucristo, volviendo siempre invariablemente a la
Salette, donde a los pies de La que llora, iba a buscar las
inspiraciones de su celo apostólico.
El Discurso infinitamente extraordinario que oyeron los niños en esta
Montaña, habíase convertido en centro de sus pensamientos, y su inteligencia
era como uno de esos dones inexpresables que el Venerable Grignion de Montfort
atribuía proféticamente a los Apóstoles de los Últimos Tiempos.
Bastarían las migajas del festín diario brindado a sus auditores por ese
humildísimo, cuando hablaba de la Reina de los Patriarcas y de los Mártires,
para que uno adquiriera reputación de exégeta…”.
Este
comentario al Libro de Rut, calificado de obra maestra por Paul
Claudel, debía ser seguido, según la intención del autor, de otros comentarios
al resto de las Escrituras, pero el rotundo fracaso de sus ventas le desanimó
terriblemente y exclamaba con dolor:
“De qué sirve escribir, ¡la gente no me lee!”.
Es una
pena que no se haya dado cuenta que tal vez el escritor no escribe para sus
contemporáneos y que nos haya privado de los demás comentarios que tenía en
mente.
Tal
vez por un secreto deseo de hacer algo de justicia a este sacerdote tan
desconocido como pobre y humilde, tal vez, digo, este libro haya sido
traducido. Afortunadamente algo de justicia se le está haciendo, pues hace algo
más de dos años salió lo que aparenta ser un formidable estudio sobre la vida y
obra del P. Tardif: “L'abbé Tardif de Moidrey, "L'homme des désirs":
suivi d'une édition critique du "Livre de Ruth" (1871) et de
documents inédits”, escrito por François Gadeyne (ver AQUÍ).
Este
comentario espiritual al Libro de Rut es una hermosa aplicación de todo
el libro a la vida religiosa. Es, se diría, un tejido de citas bíblicas de
principio a fin.
En
1879, el P. Tardif emprendió una nueva peregrinación a La Salette, esta vez con
el mismo Bloy, quien después de varios días, tuvo que regresar a la ciudad,
dejando al P. Tardif solo en La Salette. Una enfermedad repentina terminó
pronto con la vida del Padre, quien murió el 28 de septiembre de 1879, día de
Nuestra Señora de los Siete Dolores, y es allí donde fue enterrado, según
sus expresos deseos. León Bloy nos descubre el dolor que le causó esta pérdida
en las desgarradoras Cartas a Verónica.
Por ahora
el libro sólo está disponible en Amazon (ver AQUÍ), a la espera de su
publicación en Argentina.