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jueves, 11 de julio de 2024

El árbol sefirótico de la cábala hebrea en el Apocalipsis, según P. Drach

§ III

 

LOS SIETE ESPÍRITUS DE APOC. I, 4

 

Nota del Blog: El siguiente texto está tomado del libro “La Cábala hebrea vengada de la falsa imputación de panteísmo por la simple exposición de su doctrina según los libros cabalísticos autorizados”, escrito por el Rabino converso P. Drach. Ver AQUÍ la reseña del libro.



 ***

 El discípulo bienamado, que ha sido lo suficientemente bienaventurado como para descansar su cabeza sobre el sagrado corazón de Jesús –recumbens in sinu Jesu–, ha extraído en esta fuente divina el conocimiento de los misterios más profundos y formidables. No vacilo en afirmar que veo los diez esplendores claramente enunciados en el célebre versículo de Apoc. I, 4: 

«Gracia a vosotros y paz de Aquel que es, y que era, y que viene; y de los siete Espíritus que están delante de su trono».

 No repetiré que estos tres tiempos del verbo ser, pues viene equivale, según el hebreo, a será y son, si así se puede decir, como la moneda del nombre divino Jehová יהוה, que por sus elementos denota admirablemente el misterio de la Santísima Trinidad. Graves comentarios han demostrado que el Apóstol designa con estos tres tiempos del verbo por excelencia a las tres adorables Personas del Dios uno; y yo mismo, en mi Armonía, he desarrollado extensamente este significado del Tetragrámaton. He aquí, en primer lugar, los tres Esplendores supremos. Mas lo que me propongo establecer aquí es que los siete Espíritus de este versículo son realmente los siete últimos esplendores, es decir, Dios en sus atributos absolutos.

La opinión de los que consideran ángeles a estos siete espíritus parece a muchos inadmisible. Pues sólo Dios, con exclusión de toda criatura, por elevada que esté, aun en la jerarquía celeste, tiene el derecho y el poder de otorgar este estado de gracia espiritual, llamado gratia et pax, traducción verbal del hebreo חן ושלום. Estos dos términos bíblicos expresan nítidamente la feliz unión del alma con Dios, la gracia, vaso precioso que ¡ay! es tan frágil entre las manos de los débiles hombres.

martes, 4 de junio de 2024

Paul Bernard Drach, La Cábala Hebrea vengada de la falsa imputación de panteísmo (Reseña)

 Paul Bernard Drach, La Cábala Hebrea

vengada de la falsa imputación de panteísmo (Reseña)

CJ Traducciones, 2024, pp. 65 

Pequeño por su tamaño, pero de ninguna manera por su valor, este librito de nuestro querido Drach fue tal vez el último que escribió en vida. Escrito apenas unos años antes de su muerte, este trabajo fue publicado en Roma por la editorial de la Propaganda y viene precedida de una cauta laudatoria escrita por uno de los más sabios teólogos de la época, su amigo el P. Perrone.

Después de dar un apretado resumen explicando qué es la cábala, cómo se divide, cómo se debe citar, comienza nuestro autor por desmontar, con la facilidad y contundencia que le eran tan comunes, una de las mayores calumnias de la época pronunciadas contra la cábala: su panteísmo.

El libro ataca directamente a Adolphe Franck, uno de esos tantos sabios “hebraístas” que pululaban por la Europa del siglo XIX.

Demuestra Drach con varios ejemplos que Franck no es más que un falsario, ignorante del hebreo y mero repetidor (y mal repetidor) de lo que otros han dicho antes que él. Para decirlos con palabras del mismo Autor: no leyó el texto de los libros cabalísticos, que no está en condiciones de entenderlos, que trabajó sobre citas a menudo defectuosas y sobre traducciones inexactas.

Sigue a continuación una explicación del significado de los diez Sefirot o esplendores que da pie a nuestro Autor para probar el principal dogma del Catolicismo: la Santísima Trinidad, pues la misma cábala distingue los tres primeros esplendores de los siete siguientes, meros atributos divinos.

Una de las páginas más interesantes está relacionada con su comentario a unos versículos del Apocalipsis: vale la pena presentarla en su totalidad. 

lunes, 22 de abril de 2024

Próspero Ruggeri de Casal y los misterios de la primera palabra de la Biblia: בראשית (V de V)

Según el quinto modo, por transposición de las letras, la primera palabra בראשית, Bereschit, se transpone así: באתי רש, Bati Rasc, es decir, Yo vine pobre, donde se alude a la pobreza de Cristo nuestro Señor. Pero para que no piensen que era despreciable y de ningún valor, agrega: באתי שר, Bati Sar, Vine Príncipe, y esto se ve en la crucifixión de Cristo nuestro Señor, donde apareció pobre, pero al mismo tiempo se declaró en la inscripción de Pilatos, Jesús Nazareno Rey de los Judíos.

David se quedó estupefacto, y Próspero le recordó su promesa de aceptar la fe de Cristo y él se mostró dispuesto. Sin embargo, Próspero le prometió mostrar otros misterios.

Pros. David, ya oíste –le dijo– en la primera palabra de la Ley Mosaica cuántos misterios están encerrados, siendo que es la palabra del primer libro, y libro divino admirable para los judíos por sobre los demás, hacia el cual, en efecto, apuntan todos los escritos y trabajos de los Doctores.

Pero prestemos atención cuán lleno de misterios esté el חשן משפּת, Choscen Miscpat, el Pectoral del juicio, que los cristianos llaman Racional, dado que al ser usado por el Sumo Pontífice en el pecho y allí se encuentran los אורים ותימים, Urim vetummim, Luces y perfecciones, allí estaban los 12 nombres de las Tribus, el origen de los oráculos, con justa causa se llama Racional; advierte, pues, te pido, cómo lo adornan vuestros Sabios, cumpliendo los misterios que están ocultos en la mismísima religión cristiana. He aquí su esquema.

jueves, 18 de abril de 2024

Próspero Ruggeri de Casal y los misterios de la primera palabra de la Biblia: בראשית (IV de V)

 Quinta exposición. 

Bereschit

1. ב

2. ר

3. א

4. ש

5. י

6. ת 

1. בתולח

2. ראויח

3. אכחר

4. שתלד

5. ישוע

6. תאשרוח 

1. Betulah; 2. Reuia; 3. Euchar; 4. Sceteled; 5. Iesciuang; 6. Teasceruha.

 Es decir, 1. A la Virgen; 2. Digna; 3. Elegiré; 4. La cual dará a luz; 5. A Jesús; 6. Bienaventurada la llamaréis. Así llaman los cristianos a la Virgen Madre de Dios.

 Por último, la sexta exposición. 

domingo, 14 de abril de 2024

Próspero Ruggeri de Casal y los misterios de la primera palabra de la Biblia: בראשית (III de V)

   Pero recibe ahora la segunda exposición de seis letras por medio de seis palabras. 

Bereschit

1. ב

2. ר

3. א

4. ש

5. י

6. ת

 

Bereschit

1. בן

2. רוח

3. אב

4. שלושתם

5. יחר

6. תענודו 

Es decir, 1. Hijo; 2. Espíritu Santo; 3. Padre; 4. su Trinidad; 5. Juntos; 6. Adorarás. He aquí el misterio de la adoración de las tres Personas, pero no de tres dioses, sino de uno. 

He aquí la tercera. 

Bereschit

1. ב

2. ר

3. א

4. ש

5. י

6. ת

 

1. בכורי

2. ראשוני

3. אשר

4. שמו

5. ישוע

6. תענודו

 

1. Bechari; 2. Riscioni; 3. Ascer; 4. Scemo; 5. Iesciuang; 6. Tangauodu. 

Es decir, 1. Mi Primogénito; 2. Mi primero; 3. Cuyo; 4. Nombre es; 5. Jesús Salvador; 6. Adorable. ¿No vemos aquí otro misterio de los cristianos sobre la adoración de Jesucristo como Dios? 

He aquí la cuarta, más clara. 

miércoles, 10 de abril de 2024

Próspero Ruggeri de Casal y los misterios de la primera palabra de la Biblia: בראשית (II de V)

  David Tintore era muy conocido entre los príncipes de Italia, mercader de gemas, familiar de las cortes y tenido en gran estima, de forma que se le llamaba el Duque de los Judíos. Próspero era uno de sus amigos. Sin embargo, odiando cada vez más a los hebreos que procuraban alejar a los hombres del judaísmo, oyendo que David afirmaba en público que quería asar el corazón de Próspero y dárselo a comer a los perros, estando una vez juntos en casa de un cristiano, le preguntó si era cierto lo que se decía. David no lo negó y dijo que Próspero hubiera dicho lo mismo si hubiera sido de la misma religión. Entonces Próspero le dijo:

– ¿Seguirías diciendo lo mismo si te constara la verdad de la fe católica?

Dav. De ninguna manera –respondió–, pero ¿cómo vas a mostrarme que es la verdadera?

Prósp. Te voy a abrir los misterios de la fe cristiana que están encerrados en la primera palabra de la Ley Mosaica.

Dav. Si me muestras esto, inmediatamente me confesaré cristiano.

Prósp. Recuerda David, lo que has prometido.

Dav. Una vez más, lo prometo con sinceridad.

Prósp. Vamos al asunto. ¿Cómo lees la primera palabra de la Ley?

Dav. בראשית, Bereschit, es decir, En el Principio.

Prósp. ¿Pero por qué lo lees así?

Dav. Porque así me lo enseñan las puntuaciones.

Prósp. ¿Aceptarías el Sefer Torá [copia de la Torá] que se lee en la Sinagoga si estuviera escrito con puntos?

Dav. De ninguna manera, pues sería פּסול, Pasul, es decir, profano.

Prósp. ¿Por qué?

Dav. Porque así lo decretaron nuestros sabios, pues si se escribieran los puntos, se determinaría un sentido, mientras que sin ellos hay libertad para infinitos sentidos, tal como debe concederse a la palabra de Dios.

sábado, 6 de abril de 2024

Próspero Ruggeri de Casal y los misterios de la primera palabra de la Biblia: בראשית (I de V)

 Próspero Ruggeri de Casal y los misterios de la primera

palabra de la Biblia: בראשית

  

Drach, La Armonía entre la Iglesia y la Sinagoga, vol. 2, pp. 34-35.

11. Próspero Ruggeri de Casal, en el Piamonte, antes de su bautismo Rabí Salomón Meir[1], hijo de Moisés Novare, personaje distinguido en su nación. Se había hecho una gran reputación como cabalista, no sólo en Venecia, donde los judíos no podían admirar suficientemente sus sermones, y en Jerusalén, donde fue nombrado rabino, sino en todas partes del mundo. Antes de abandonar su tierra natal, la toma de Casal por los españoles, que saquearon la ciudad, fue fuente de una gran fortuna para él. No pudiendo resistir más a tantas pruebas de la verdad del cristianismo, que encontraba continuamente en la Cábala, se bautizó el 25 de junio de 1664. Al mismo tiempo, convirtió a varias familias judías. Su esposa, al principio obstinada en el judaísmo, se bautizó el 6 de agosto. El relato de esta notable conversión se encuentra en la biblioteca de la Propaganda de Roma, entre los manuscritos dejados por el erudito P. G. Pastritius, profesor de teología polémica en el colegio del mismo establecimiento. Bartolocci ha insertado una parte en el vol. IV de su Bibl. Rab. pp. 526 sigs.

12. La conversión de Próspero, como es bien sabido, despertó una gran animosidad contra él entre los judíos, sobre todo porque era muy celoso de la conversión de sus hermanos de sangre. Había entonces en Italia un joyero judío, David Tintore, que era opulento, muy estimado y bien recibido en las cortes de todos los príncipes. Era un gran señor, un Rothschild de la época. Se le llamaba el Duque de los Judíos. Odiaba aún más al neófito porque habían sido amigos. Decía: Mi felicidad sería asar el corazón de Próspero y dárselo a comer a los perros. Éste, informado de ello, se dirigió a él con valentía y le mostró, en el primer versículo del Génesis, explicado según los principios de la Cábala[2], la trinidad de Dios y la encarnación del Verbo divino. Continuó probando los demás artículos de la fe católica de la misma manera. David Tintore se lanzó al cuello de su antiguo amigo, declarando que, a partir de ahora, eran hermanos en Jesucristo. 

*** 

Bartolocci, Bibliotheca Magna Rabbinica, vol. IV, pp. 526-537. 

1951. R. Salomón Meir Ben Mosis Navarra.

martes, 13 de abril de 2021

El Tetragrama o Nombre de Dios, por P. Drach, Rabino converso (VII de VII)

 § II 

I. El texto sagrado llama a Dios a menudo simplemente el nombre, para expresar en una sola palabra todo lo que encierra el tetragrama, Dios en su Trinidad y Unidad, en su Divinidad y humanidad a la cual asoció. Es así que leemos en Lev. XXIV, 11: 

“Y blasfemó el hijo de la israelita el nombre[1]”. 

Y en Deut. XXVIII, 58: 

“Temiendo el nombre glorioso y terrible”. 

En Ex. XXIII, 20 se dice: 

“He aquí que Yo envío un Ángel delante de ti… escucha su voz; no le desobedezcas, pues en él está mi Nombre”. 

El ángel que el Señor anuncia aquí es, tal como lo diremos en la sección II, Nuestro Señor Jesucristo, en quien se encuentra todo lo que significa el nombre tetragrama de Dios. Si se tratara del nombre en sí mismo, ¿se podría decir de una palabra hebrea, de un simple sonido de voz, que está en la persona de alguien? 

 

II. En los libros de los rabinos se encuentra a menudo el nombre para significar Dios. 

1. Aben-Ezra, Comentario a Ex. XXXIII: 

“Moisés pidió ver el nombre, y el nombre le respondió: un hombre en esta vida no puede verme”. 

El rabino había dicho algunas líneas más arriba: 

sábado, 10 de abril de 2021

El Tetragrama o Nombre de Dios, por P. Drach, Rabino converso (VI de VII)

    XIII. El siguiente pasaje está tomado del Zohar sobre el Éxodo fol. 10, col. 40. 

“Ven y considera que hay colores (o esplendores) que son invisibles y otros que no lo son. Y unos y otros son un misterio sublime de la fe. Con respecto a los que son visibles, ningún hombre llegó a conocerlos antes de nuestros padres (Abraham, Isaac y Jacob); tal es el sentido de estas palabras del Señor (Ex. VI, 3): “Me he aparecido a Abraham, etc.”. ¿Y cuáles son estos colores invisibles? Son los del Dios todopoderoso, los de la visión celestial. Pero los colores que están por encima están escondidos a la vista (inteligencia). Nadie, excepto Moisés, llegó a conocerlos. En efecto, leemos que Moisés fue favorecido con el espejo de la luz. Por eso dijo el Señor (ubi supra): 

“Con mi nombre de Yahvé no me di a conocer a ellos”. 

Es decir, no me revelé a ellos por medio de mis colores de arriba. Ven y considera que estas luces son cuatro; tres permanecen invisibles y la cuarta se manifestó al mundo”. 

Es indudable que por esta cuarta luz que se manifestó al mundo, el Zohar designa al Verbo encarnado, figurado por la cuarta letra del nombre Jehová. El Señor reveló estos misterios a los primeros Patriarcas del pueblo hebreo para darles un medio de salvación por la fe en el Mesías futuro; pero, para el misterio de las tres Personas divinas, ningún hombre fue iniciado en la antigua ley tan íntimamente como Moisés, a quien Jehová se comunicaba cara a cara (Deut. XXXIV, 10), y a quien llamaba “el más fiel en toda mi casa” (Num. XII, 7). 

 

XIV. Rabbi Siméon-ben-Yohhaï, en versículos sueltos, fol. 109 recto, edición de Tesalónica. 

“Rabbi Rehhimaï abrió la conferencia de esta manera: “Está escrito, Is. XI, 2: 

“Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; Espíritu de sabiduría e inteligencia, Espíritu de consejo y de fortaleza, Espíritu de conocimiento y temor de Jehová”. 

He aquí cuatro espíritus; y nadie los reúne en sí, excepto el único[1] Rey Mesías”. 

miércoles, 7 de abril de 2021

El Tetragrama o Nombre de Dios, por P. Drach, Rabino converso (V de VII)

 X. Los mismos, fol. 28 verso. 

Cuando la vav se una a la segunda , se verá el cumplimiento de lo que está escrito: 

“Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se adherirá a su mujer, y vendrán a ser una sola carne” (Gen. II, 24). 

Es entonces cuando Jehová será uno[1] y que su nombre será uno. Y el Mesías será coronado sobre la tierra y su fama se esparcirá por todo el mundo”. 

Según lo que se dijo más arriba, el sentido es: la vav, que es masculino, y que designa al Espíritu Santo, dejará a su Padre, la yod, que es la primera hipóstasis y a su madre, la primera , que es el Verbo eterno, es decir, descenderá a la tierra[2], y se unirá a su mujer, la segunda , que es la humanidad de Nuestro Señor Jesucristo, y serán una sola substancia. 

Esta antigua tradición establecía que el Mesías debía ser la persona en la cual se unirían hipostáticamente la divinidad y la humanidad. Si los textos no son completamente claros y no ofrecen la precisión que nuestros teólogos católicos observan en sus definiciones, no tenemos que perder de vista que esta tradición se remonta a una época anterior a aquella en que el misterio de la Encarnación cesó de ser un secreto para el pueblo, como se expresan R. Juda-le-Naci y R. Mosché Haddarschan[3]. 

San Agustín explica estas palabras del Génesis más o menos como nuestro libro zohárico, pero de forma más exacta: 

“Lo mismo, dice, de las dos substancias de Cristo, Dios y hombre: y serán, dice, dos en una sola carne, es decir, Dios y hombre, un Cristo”. Sermo CCXXXIV, De Fide catholica II, alias, De tempore, VII, t. XVI, p. 1281. 

 

XI. El mismo libro, Thikkun 56e, fol. 92 verso, da la siguiente explicación de este versículo del Sal. II: 

“Él me ha dicho: “Tú eres mi Hijo”. 

domingo, 4 de abril de 2021

El Tetragrama o Nombre de Dios, por P. Drach, Rabino converso (IV de VII)

    III. El Zohar nos enseña lo que debemos entender por el pastor fiel. Antes que nada, muestra que la escala de Jacob (Gen. XXVIII, 42 ss), la cual se prolongaba desde el cielo hasta el suelo de la tierra, tiene al mismo tiempo la naturaleza celestial y la naturaleza terrestre, que esta escala, decimos, está compuesta de las letras del nombre tetragramático Jehová[1]; que este misterio está encerrado en Is. XIX, 1: 

“He aquí que Jehová ha montado sobre nube ligera”. 

Pues, dice, עָ֥ב קַל֙ (nube ligera) tiene el valor numérico de 202[2] igual al del gran nombre inefable en 72 letras y que סֻלָּם֙ (escala)[3]; luego agrega: 

“La palabra bar, בר (hijo), encierra también el número 202. Eres tú, oh Hijo, oh Pastor fiel, quien eres el objeto de las palabras del salmista, II, 12: 

“Adorad al Hijo”. 

Y tú eres el Doctor de Israel: Doctor sobre la tierra, Hijo en el cielo[4], Hijo de Dios santo, bendito sea, y gloria divina de la gracia; el Mesías, hijo de José, en razón de que se ha dicho: 

“Jehová ha perdonado tu pecado; no morirás” (II Rey. XII, 13). 

Y por los méritos de aquel por quien David obtuvo la remisión de su pecado”[5]. 

En el Evangelio, el Salvador dice a los hombres: 

“Yo soy el buen Pastor” (Jn. X, 14). 

jueves, 1 de abril de 2021

El Tetragrama o Nombre de Dios, por P. Drach, Rabino converso (III de VII)

 § 1 

Esta explicación del nombre tetragramático está confirmada por un gran número de testimonios que se encuentran en los libros más respetados de la sinagoga. Como sería muy largo citarlos a todos, y como por otra parte los autores se repiten a menudo unos a otros, se nos permitirá hacer una selección. 

I. Midrash-Rut del Zohar del Génesis, fol. 15, col. 61: 

“El Santísimo, bendito sea, creó en el hombre el nombre Yehova, que es su propio nombre santo”. 

La Yod (י), es el alma del alma; esta letra es llamada Adán. Su luz se extiende en tres luces que tienen una yod. Sin embargo, es una luz única, sin división alguna. 

La (ה) es llamada alma divina[1]. Está unida a la yod, y se extiende en varios rayos; y sin embargo es una; es decir, , yod, sin división. Tal es el sentido del versículo: 

“Y creó Dios al hombre a imagen suya; a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó” (Gen. I, 27)[2]. 

La vav (ו) es llamada Espíritu. Es calificado como, Hijo de yod, hè[3]. 

La (segunda) (ה) se llama alma humana[4]. Se llama también hija. 

Así, tenemos padre, madre, hijo, hija[5]; y es un gran misterio. 

Yod, , vav, , se llama Adán. Ese es también el valor numérico de cada una de ellas[6]. Jehová, varón y mujer los creó y les impuso sus nombres[7]. Y después de esto formó el cuerpo, pues escrito está: 

lunes, 29 de marzo de 2021

El Tetragrama o Nombre de Dios, por P. Drach, Rabino converso (II de VII)

   2. Hè (ה): Esta letra está fundada sobre el poder divino, como así también sobre la majestad real de Dios. De ella proceden los resplandores que están debajo de ella, así como ella misma procede de los resplandores que están sobre ella. Si en lugar de su figura ordinaria, ה, se mueve el punto a la derecha, entonces se forma el nombre yad, יו, la mano; es la mano del Señor. La Escritura dice, Gen. II, 4: 

“Este es el origen del cielo y de la tierra, cuando fueron creados, בְּהִבָּֽרְאָ֑ם”. 

Separad la palabra y leed: בְּהִ בָּֽרְאָ֑ם, Él las creó por la letra . 

La configuración de esta letra ofrece una abertura por abajo y otra por arriba, más estrecha y sobre el costado, para indicar que los hombres cuyos pecados los llevan al infierno pueden, en virtud de esta letra, evitar la perdición que los amenaza y ascender a la morada celestial de la eterna gloria[1]. Pero se desciende fácilmente y se asciende con dificultad. La misma letra desciende hasta el infierno y lleva a su cautividad hasta el cielo. 

Esto no necesita explicación. ¿Quién no reconocerá en primer lugar al Verbo eterno, la segunda Hipóstasis, engendrada por el Padre y del que proceden, al mismo tiempo que del Padre, esos otros esplendores que llamamos Espíritu Santo? Ya hemos visto[2] que el mundo fue creado por Él. No solamente el Verbo eterno se humilló hasta la muerte de la cruz para librarnos del pecado, sino que, unido a su alma humana, mientras estaba separada del cuerpo divino, descendió a los infiernos para ascender al cielo con los Justos que el príncipe del pecado había tenido cautivos hasta entonces; o más bien, para servirnos de las sublimes palabras del gran Apóstol: 

“Subiendo hacia lo alto llevó a cautivos consigo, y dio dones a los hombres.” Eso de subir, ¿qué significa, sino que (antes) bajó a lo que está debajo de la tierra? (Ef. IV, 8-9). 

martes, 23 de marzo de 2021

El Tetragrama o Nombre de Dios, por P. Drach, Rabino converso (I de VII)

 El Tetragrama o Nombre de Dios,

por P. Drach, Rabino converso 

Nota del Blog: El siguiente texto está traducido de un libro verdaderamente monumental escrito por Paul Drach, Rabino converso, intitulado “De l`Harmonie entre l'Église et la Synagogue”, (1844) tomo 1, pag. 385-412. 

Drach prueba, con su acreditada competencia, que los judíos conocieron desde siempre los dos principales misterios del Catolicismo: la Santísima Trinidad y la Encarnación de una de las tres Personas divinas. En verdad, sólo es posible explicar la ceguera de Israel como un castigo, pues no hay otra manera de vislumbrar tamaño misterio. Al leer estas páginas, es difícil escapar a la impresión de aquellas palabras de Bloy y no pedirle a la Sinagoga “sollozando a sus pies, que tenga piedad del Dios doliente”. 

Tampoco es que los Católicos tengamos mucho de qué gloriarnos pues, y tal como ya lo dijo el mismo Bloy hace un siglo, “el velo ha pasado de Israel a la Iglesia Católica”.

Ambos volúmenes pueden leerse AQUI y AQUI. 

Los Salmos son citados según la numeración del hebreo.


*** 

El Tetragrama Divino

   Tenemos que resolver ahora una cuestión que sin dudas se ha presentado al espíritu de más de un lector. ¿Por qué el nombre Jehová es llamado tetragrama, nombre de cuatro letras (יהוה), con preferencia a tantos otros nombres de Dios que están compuestos también de cuatro letras, tales como Adonaï, אֲֽדֹנָ֗י, Adón, דוֹןָ א, Elohaï, יִ הָ לֱא, Eloha, אלוה, Ehyé, אהיה, Schaddaï, שַׁדַּי ? La razón es que cada una de las cuatro letras del nombre llamado por excelencia venerable, tiene un misterioso y sublime significado.

El nombre inefable tetragrama no contiene, como es fácil ver, más que tres letras diferentes; la cuarta es la misma que la segunda. Vamos a examinar el valor de cada una de estas letras, según la doctrina de la más alta teología de la sinagoga, llamada tradición secreta, cábala[3]. 

1. Yod (י): Esta letra designa el primer principio[4] y se relaciona al grado de la realeza de Dios. En sí misma es un simple punto que no tiene figura determinada, y nada puede parecérsele, porque nadie puede concebir ni escrutar la Esencia eterna que designa. La derivación de su nombre es Yodu,'ןדן , que significa que alaben, pues todas nuestras alabanzas y bendiciones deben desembocar en este punto divino. Tal era la intención de David cuando, en un santo éxtasis, repitió esta palabra cuatro veces, diciendo: 

“Que alaben ('ןדן) a Jehová[5]”. 

Además, el Salmo CXL, 14 dice: 

“Sólo los justos alaban ('ןדן) (dignamente) tu nombre”.