sábado, 24 de enero de 2026

Fin

 Fin 

Como dice Salomón (Ecl. III, 1 ss.), hay un tiempo para todo en esta vida: nacer y morir, plantar y arrancar lo plantado, derruir y edificar, etc. Pues bien, podría agregar, hay un tiempo para abrir un blog y otro para cerrarlo.

Más de diez años han pasado desde entonces y no es tarea fácil mantenerlo en el tiempo, con cierta regularidad y línea de pensamiento.

Los dos fines principales (sobre todo uno de ellos) que me llevaron a abrirlo, se han cumplido con creces, y además creo que lo principal ya está dicho. En concreto, las entradas del blog podrían dividirse en tres grandes secciones:

 a) Sagrada Escritura: con un marcado énfasis en las profecías bíblicas, se han pasado revista a las principales profecías bíblicas: 70 Semanas, Discurso Parusíaco, Katéjon y Apocalipsis.

 b) Teología: en este caso, el énfasis estuvo en el tratado De Ecclesia. Se tradujeron/transcribieron muchos artículos e incluso un par de libros.

 c) Miscelánea: de categorización un tanto más difícil, esta última sección contiene cosas espirituales, reseñas de libros o textos de autores que admiro, como León Bloy.

 Las entradas seguirán siendo visibles e incluso podrá consultarse, creo que con provecho, el Índice Escriturístico.

Esta entrada permanecerá siempre como la última y es posible que cada tanto agregue algunas otras, sobre todo, reseñas de libros.

 Veni Domine Iesu!

martes, 20 de enero de 2026

Gog y Magog (Ez. XXXVIII-XXIX) y el Salmo LXXXII (VI de VI)

 8. Gebal

 Hay dos posibilidades aquí, según los autores. Unos dicen, siguiendo a Flavio Josefo, que se ubica al sur de Israel, y los otros dicen, por el contrario, que se identifica con una ciudad del Líbano, por ejemplo, Straubinger en nota a Is. XXIII, 3: 

“Las ciudades de Fenicia compraban y vendían los productos del país del Nilo, especialmente el papiro, que crece en las aguas abundantes del Nilo. Biblos (Gebal), una de las ciudades fenicias, exportaba casi exclusivamente papiro. De ahí el nombre griego biblion (libro) que dio nombre a la Biblia”. 

 

 

 Y Amón

sábado, 17 de enero de 2026

Gog y Magog (Ez. XXXVIII-XXIX) y el Salmo LXXXII (V de VI)

 IV. TEXTO Y COMENTARIO

 1. Cántico. Salmo de Asaf.

2. Dios, no permanezcas silencioso; no enmudezcas, no te aquietes, ¡oh Dios!

3. pues he aquí que tus enemigos han tumultuado, y los que te odian, han erguido su cabeza;

4. sobre tu pueblo han tramado designio, y aconsejádose contra tus protegidos;

5. han dicho: “Venid y exterminémosle que no sean pueblo y no se rememore el nombre de Israel ya”;

6. porque se han aconsejado en unanimidad a una; contra ti pacto han formado:

 

Hasta aquí, como vemos, el salmista nos habla de un pacto entre naciones enemigas de Dios que buscan destruir a Israel.

A continuación, pasa a describir los países involucrados: no siempre hay acuerdo entre los autores, pues no es fácil saber a qué pueblos se refieren.

Pero si se trata de una profecía incluso para nosotros, entonces no estaría de más buscar entre los pueblos actuales. 

7. Las tiendas de Edom

miércoles, 14 de enero de 2026

Gog y Magog (Ez. XXXVIII-XXIX) y el Salmo LXXXII (IV de VI)

 EL SALMO 82 

I. INTRODUCCIÓN

 En la primera parte vimos la guerra de Gog y Magog, y analizamos un ataque contra Israel llevado a cabo por una coalición de naciones lideradas (aparentemente) por lo que hoy sería Rusia. Los otros países que participan de la guerra serían Irán, Turquía, Libia y Etiopía. También son nombrados Arabia, Tarsis (Inglaterra o España), tal vez EEUU y “muchas naciones”, sin especificar.

Sin embargo, cuando uno observa en un mapa los países que forman parte del ataque, inmediatamente nota algo raro. Hay algo que está faltando y que no tiene mucho sentido.

 

 

 

 Lo que no tiene mucho sentido, y que es difícil de explicar es ¿por qué no está nombrado ningún país limítrofe de Israel? ¿Por qué no están nombrados Egipto, los Palestinos, Líbano, Siria y Jordania? Ni siquiera Irak, que no es limítrofe de Israel, está nombrado en Gog y Magog.

Ahora bien, la pregunta es ¿cómo se explica este hecho? ¿Cómo explicar el hecho de que ningún país limítrofe de Israel aproveche ese ataque y se una a los agresores? Si bien no es necesariamente la única respuesta, creo que la más obvia es: no participan de la guerra porque vienen (inmediatamente antes) de una guerra contra Israel.

Ahora bien, este ataque de los países limítrofes de Israel parece estar profetizado en el Salmo 82, donde una coalición de naciones se une para atacar a Israel, y a ella parecería aludir varios pasajes de la guerra de Gog y Magog.  

II. GUERRA ANTERIOR A GOG-MAGOG

sábado, 10 de enero de 2026

Gog y Magog (Ez. XXXVIII-XXIX) y el Salmo LXXXII (III de VI)

 IV. Características de la guerra 

Si bien, seguramente, los dos temas más interesantes de la guerra sean el tiempo en que tendrá lugar y los países que intervienen, hay varias cuestiones relacionadas que no por ello son menos dignas de atención. 

1) Dios interviene directamente para destruir a los ejércitos enemigos: 

XXXVIII, 18: Aquel día, el día que invada Gog la tierra de Israel, dice Jehová, el Señor, reventará mi ira y mi furor. 19. En mis celos y en el furor de mi ira declaro: En aquel día habrá un gran temblor en la tierra de Israel[1]. 20. Temblarán ante Mí los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo, todos los reptiles que se arrastran sobre el suelo y todo hombre que vive sobre la faz de la tierra; y serán derribados los montes, se desmoronarán los peñascos y todos los muros se vendrán al suelo. 21. Llamaré contra él la espada por todos mis montes, dice Jehová, el Señor, y cada uno dirigirá la espada contra su hermano. 22. Le juzgaré con peste y sangre, y lloveré aguas de inundación, pedrisco, fuego y azufre sobre él, sobre sus huestes y sobre los numerosos pueblos que le acompañan. 

XXXIX, 9: Enviaré fuego sobre Magog, y sobre los que habitan confiadamente en las islas… 21. Entonces haré manifestación de mi gloria entre los gentiles, y todos los gentiles verán cómo Yo ejecuto mi justicia descargando sobre ellos mi mano.

 Es decir, todo parecería indicar que la razón principal de la intervención divina es la imposibilidad de Israel de vencer a sus enemigos, a diferencia de lo que vamos a ver en la segunda parte.

La destrucción de los ejércitos enemigos va a ser, pues, milagrosa.

 2) Como consecuencia de la acción milagrosa de Dios, Israel se convierte de manera permanente: 

XXXIX, 22: Y desde aquel día en adelante sabrá la casa de Israel que Yo soy Jehová, su Dios.

 3) Siete años. Hay un versículo muy interesante, que creo que está relacionado con lo anterior. 

miércoles, 7 de enero de 2026

Gog y Magog (Ez. XXXVIII-XXIX) y el Salmo LXXXII (II de VI)

 III. Naciones que intervienen 

Llegamos a la parte más compleja de la profecía, en la que se nombran una serie de pueblos que no es fácil saber dónde ubicarlos hoy en día. Hay diversidad de opiniones entre los autores, así que lo máximo que se podrá hacer en algunos casos será una suposición o aproximación.

Pero, antes que nada, será bueno tener a mano la lista de algunos de los descendientes de Noé (Gén. X), que van a aparecer en la profecía. 

1) Sem: 

- Elam

- Asur

- Arfaxad

- Lud

- Aram 

2) Jafet: 

- Gómer

- Magog

- Madai

- Javán

- Tubal

- Mósoc

- Tirás 

3) Cam: 

- Cus

- Misraim

- Put

- Canán 

Los países que están nombrados son: 

sábado, 3 de enero de 2026

Gertrud Von le Fort, La Mujer eterna (Reseña)

 Gertrud Von le Fort,

La Mujer eterna

(Reseña)

CJ Traducciones, 2025, pp. 137





Gertrud von le Fort (1876-1971) es la autora de este libro de una profundidad rara vez vista; libro escrito por una alemana (solamente podría haber sido escrito por una mujer) convertida al catolicismo a los 50 años de edad.

El libro vio la luz por primera vez en 1934 y recibió, en vida de la autora, numerosas reediciones. La edición número 16, del año 1953, fue ampliada. Es ésta la que se presenta ahora.

Esta obrita nos señala la importancia de la mujer en su sentido simbólico, en el triple status de la mujer: como esposa, madre y virgen, o, para usar los términos de la autora, la mujer eterna, la mujer en el tiempo y la mujer intemporal. Y el símbolo por excelencia, que atraviesa a la mujer en todo momento, es el velo, el velo de la novia al casarse, el velo de la religiosa al consagrar su virginidad a Dios, y el velo de la mujer casada, que se oculta detrás del marido, removiendo todos los obstáculos materiales de la vida diaria (las tareas del hogar, por ejemplo) y también detrás de los hijos en la educación, cuidado y atención permanentes. Oficio (y no profesión, como señala agudamente) que luego se amplía a otros ámbitos: enseñanza, hospitales, etc.

Si libros como éste eran importantes a comienzos del siglo pasado, hoy en día se han vuelto imprescindibles. En un mundo donde el error y la confusión reinan en todos los ámbitos de la vida del hombre y de la mujer, libros como éste son capaces de arrojar muchos rayos de luz.

Como dice Alice von Hildebrand en el prólogo: 

La mujer eterna exalta lo femenino. ¡Con cuánta profundidad muestra von le Fort la superioridad de lo sagrado sobre lo secular, de lo genitum (engendrado) sobre lo factum (hecho), de la maternidad sobre la productividad, de la misión sobre la profesión! Traza admirablemente el misterio de la feminidad: «El desvelamiento de la mujer significa la caída de su misterio», y la misión de la mujer es, ante todo, religiosa. Mujer altamente cultivada, tejió sus intuiciones con referencias artísticas y literarias que enriquecen tanto porque no son frutos de la abstracción, sino de la meditación sobre experiencias personales y vividas”. 

Y más adelante agrega: