miércoles, 14 de enero de 2026

Gog y Magog (Ez. XXXVIII-XXIX) y el Salmo LXXXII (IV de VI)

 EL SALMO 82 

I. INTRODUCCIÓN

 En la primera parte vimos la guerra de Gog y Magog, y analizamos un ataque contra Israel llevado a cabo por una coalición de naciones lideradas (aparentemente) por lo que hoy sería Rusia. Los otros países que participan de la guerra serían Irán, Turquía, Libia y Etiopía. También son nombrados Arabia, Tarsis (Inglaterra o España), tal vez EEUU y “muchas naciones”, sin especificar.

Sin embargo, cuando uno observa en un mapa los países que forman parte del ataque, inmediatamente nota algo raro. Hay algo que está faltando y que no tiene mucho sentido.

 

 

 

 Lo que no tiene mucho sentido, y que es difícil de explicar es ¿por qué no está nombrado ningún país limítrofe de Israel? ¿Por qué no están nombrados Egipto, los Palestinos, Líbano, Siria y Jordania? Ni siquiera Irak, que no es limítrofe de Israel, está nombrado en Gog y Magog.

Ahora bien, la pregunta es ¿cómo se explica este hecho? ¿Cómo explicar el hecho de que ningún país limítrofe de Israel aproveche ese ataque y se una a los agresores? Si bien no es necesariamente la única respuesta, creo que la más obvia es: no participan de la guerra porque vienen (inmediatamente antes) de una guerra contra Israel.

Ahora bien, este ataque de los países limítrofes de Israel parece estar profetizado en el Salmo 82, donde una coalición de naciones se une para atacar a Israel, y a ella parecería aludir varios pasajes de la guerra de Gog y Magog.  

II. GUERRA ANTERIOR A GOG-MAGOG

sábado, 10 de enero de 2026

Gog y Magog (Ez. XXXVIII-XXIX) y el Salmo LXXXII (III de VI)

 IV. Características de la guerra 

Si bien, seguramente, los dos temas más interesantes de la guerra sean el tiempo en que tendrá lugar y los países que intervienen, hay varias cuestiones relacionadas que no por ello son menos dignas de atención. 

1) Dios interviene directamente para destruir a los ejércitos enemigos: 

XXXVIII, 18: Aquel día, el día que invada Gog la tierra de Israel, dice Jehová, el Señor, reventará mi ira y mi furor. 19. En mis celos y en el furor de mi ira declaro: En aquel día habrá un gran temblor en la tierra de Israel[1]. 20. Temblarán ante Mí los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo, todos los reptiles que se arrastran sobre el suelo y todo hombre que vive sobre la faz de la tierra; y serán derribados los montes, se desmoronarán los peñascos y todos los muros se vendrán al suelo. 21. Llamaré contra él la espada por todos mis montes, dice Jehová, el Señor, y cada uno dirigirá la espada contra su hermano. 22. Le juzgaré con peste y sangre, y lloveré aguas de inundación, pedrisco, fuego y azufre sobre él, sobre sus huestes y sobre los numerosos pueblos que le acompañan. 

XXXIX, 9: Enviaré fuego sobre Magog, y sobre los que habitan confiadamente en las islas… 21. Entonces haré manifestación de mi gloria entre los gentiles, y todos los gentiles verán cómo Yo ejecuto mi justicia descargando sobre ellos mi mano.

 Es decir, todo parecería indicar que la razón principal de la intervención divina es la imposibilidad de Israel de vencer a sus enemigos, a diferencia de lo que vamos a ver en la segunda parte.

La destrucción de los ejércitos enemigos va a ser, pues, milagrosa.

 2) Como consecuencia de la acción milagrosa de Dios, Israel se convierte de manera permanente: 

XXXIX, 22: Y desde aquel día en adelante sabrá la casa de Israel que Yo soy Jehová, su Dios.

 3) Siete años. Hay un versículo muy interesante, que creo que está relacionado con lo anterior. 

miércoles, 7 de enero de 2026

Gog y Magog (Ez. XXXVIII-XXIX) y el Salmo LXXXII (II de VI)

 III. Naciones que intervienen 

Llegamos a la parte más compleja de la profecía, en la que se nombran una serie de pueblos que no es fácil saber dónde ubicarlos hoy en día. Hay diversidad de opiniones entre los autores, así que lo máximo que se podrá hacer en algunos casos será una suposición o aproximación.

Pero, antes que nada, será bueno tener a mano la lista de algunos de los descendientes de Noé (Gén. X), que van a aparecer en la profecía. 

1) Sem: 

- Elam

- Asur

- Arfaxad

- Lud

- Aram 

2) Jafet: 

- Gómer

- Magog

- Madai

- Javán

- Tubal

- Mósoc

- Tirás 

3) Cam: 

- Cus

- Misraim

- Put

- Canán 

Los países que están nombrados son: 

sábado, 3 de enero de 2026

Gertrud Von le Fort, La Mujer eterna (Reseña)

 Gertrud Von le Fort,

La Mujer eterna

(Reseña)

CJ Traducciones, 2025, pp. 137





Gertrud von le Fort (1876-1971) es la autora de este libro de una profundidad rara vez vista; libro escrito por una alemana (solamente podría haber sido escrito por una mujer) convertida al catolicismo a los 50 años de edad.

El libro vio la luz por primera vez en 1934 y recibió, en vida de la autora, numerosas reediciones. La edición número 16, del año 1953, fue ampliada. Es ésta la que se presenta ahora.

Esta obrita nos señala la importancia de la mujer en su sentido simbólico, en el triple status de la mujer: como esposa, madre y virgen, o, para usar los términos de la autora, la mujer eterna, la mujer en el tiempo y la mujer intemporal. Y el símbolo por excelencia, que atraviesa a la mujer en todo momento, es el velo, el velo de la novia al casarse, el velo de la religiosa al consagrar su virginidad a Dios, y el velo de la mujer casada, que se oculta detrás del marido, removiendo todos los obstáculos materiales de la vida diaria (las tareas del hogar, por ejemplo) y también detrás de los hijos en la educación, cuidado y atención permanentes. Oficio (y no profesión, como señala agudamente) que luego se amplía a otros ámbitos: enseñanza, hospitales, etc.

Si libros como éste eran importantes a comienzos del siglo pasado, hoy en día se han vuelto imprescindibles. En un mundo donde el error y la confusión reinan en todos los ámbitos de la vida del hombre y de la mujer, libros como éste son capaces de arrojar muchos rayos de luz.

Como dice Alice von Hildebrand en el prólogo: 

La mujer eterna exalta lo femenino. ¡Con cuánta profundidad muestra von le Fort la superioridad de lo sagrado sobre lo secular, de lo genitum (engendrado) sobre lo factum (hecho), de la maternidad sobre la productividad, de la misión sobre la profesión! Traza admirablemente el misterio de la feminidad: «El desvelamiento de la mujer significa la caída de su misterio», y la misión de la mujer es, ante todo, religiosa. Mujer altamente cultivada, tejió sus intuiciones con referencias artísticas y literarias que enriquecen tanto porque no son frutos de la abstracción, sino de la meditación sobre experiencias personales y vividas”. 

Y más adelante agrega: