lunes, 16 de julio de 2012

Sermón Pascual de Pío XII

Nota del Blog: el siguiente sermón fue pronunciado para Pascuas de Resurrección del año 1957 y termina con un apremiante ruego implorando la segunda Venida de Jesucristo y afirmando explícitamente la existencia de muchos signos al respecto. Cinco años nomás habían pasado cuando los falsos profetas contradijeron al gran Pío XII.
Tomen nota quienes están a la espera de “papas angélicos”, “reyes santos” y “restauraciones” que Pío XII deja bien en claro que las tinieblas que cubren el mundo, desde hace por lo menos 55 años, sólo pueden ser eliminadas con la segunda Venida.
Pastor Angelicus

Mensaje Pascual de Pío XII a los fieles de todo el mundo[1]


La Pascua de Resurrección.

Una vez más, una inmensa multitud “de toda lengua, pueblo y nación” (Apoc. V, 9) colma esta majestuosa plaza, que parece, amados hijos, como si os estrechara y uniera a todos. Con vosotros están presentes también, en espíritu millones y millones de fieles que devotamente escuchan Nuestra voz.
Brilla en vuestros ojos una luz nueva, resuena en vuestros corazones un himno de alegría y de gloria: lo cantan mil y mil voces, lo acompañan los acordes del órgano y lo difunden en el aire y sobre los montes y valles los repiques de las campanas. Es la Pascua. El día que ha hecho el Señor para nuestro regocijo y para nuestra alegría: “Haec dies quam fecit Dominus: exultemus el laetemur in ea” (in off. Domin. Resurrect.).
Bien sabe el Señor cómo querríamos penetrar en todas las casas, pasar a través de todas las salas de hospitales, detenernos a bendecir junto a todas las cunas e inclinarnos con ternura sobre todos los sufrimientos; quisiéramos poder librar a todos de todo temor, para dar a todos la paz y para llenar a todos de gozo. Como, por desgracia, no Nos es posible hacer cuanto desearíamos, Nos limitaremos a dirigiros Nuestra palabra, a confiaros- como lo hemos hecho otras veces- algunos pensamientos que nos han nacido en el corazón durante Nuestra meditación.

domingo, 15 de julio de 2012

La Mujer Eterna, cap. I, Primera Parte

Nota del Blog: continuando con este libro presentamos el Primer Capítulo. 
El Prólogo puede verse Aquí 





I. LA MUJER ETERNA

En donde quiera que aparece  la criatura bajo la idea de lo eterno, no se manifiesta ya la criatura misma, sino la eternidad de Dios, como único eterno. Sólo una época profundamente desorientada o mal dirigidas en sus instintos metafísicos puede atribuir a un ser creado la idea de la eternidad – ya se comprenda como valor absoluto, ya como continuidad absoluta-, sin percatarse de que, con ello, en vez de elevarla más bien la aniquila instantáneamente. La criatura reconoce su propia relatividad en la idea de la eternidad y sólo en esta confesión se le manifiesta también a ella la eternidad. La criatura en su limitación temporal se abandona por completo, sometiéndose a lo intemporal absoluto,  y dentro de ésta idea no aparece ya con su propio valor, sino como idea y reflejo de lo eterno; o sea, como  su símil o receptáculo. Este es el sentido de toda purificación y de toda devoción; es tanto el sentido  en el que puede uno arriesgarse a hablar de la “Mujer Eterna”. En manera alguna se trata de revelar ni aún cambiar de tono ciertos rasgos relativamente invariables de la imagen femenina empírica, o sea “eternos” en el sentido limitado terrenal, sino que se tata del aspecto cósmico metafísico de la mujer, de lo femenino como misterio, de su categoría religiosa, y en  último término de su imagen ideal  y final en Dios.

viernes, 13 de julio de 2012

Lettre de Léon Bloy a Philippe Raoux- Carta de León Bloy a Felipe Raoux

   Nota del Blog: la siguiente rareza está tomada del libro "Lettres a Philippe Raoux par Léon Bloy", publicado por Desclée en 1937.

   Va primero el texto original y luego su traducción al español.

León Bloy


"Bourg-la-Reine, 6 mars 1914

Mon cher Philippe,

...Heureusement je peux vous offrir une histoire juive qui peut être leu en Pologne[1].
J`ai un ami de mes livres et de ma personne, passionné tout particulièrement pour le "Salut par les Juifs", préférence fort singulière déjà de la part d`un homme très peu cultivé, surtout dans le sens qu`il faudrait pour apprécier un tel ouvrage qui est certainement ce que j`ai fait de plus important. Cet ami, voyageur de commerce, ne se met jamais en route sans ce livre qu`il a lu, me disait-il, plus de 40 fois. 
Il est à Tours, le 21 février, forcé d´attendre une heure dans le voisinage de la poste. La pluie l´oblige à se réfugier dans un café, où naturellement il se met a relire le "Salut pas les Juifs". Une ombre, tout a coup, tombe sur son papier. Cette ombre persiste. 
Relevant la tête, il voit un vendeur de tapis, en costume arabe, qui le regarde silencieusement. Cet étranger, sale et fétide, parait avoir de 60 à 500 ans, aucune évaluation n`étant possible. Beau comme un prophète, ses yeux d`une fixité, d`un éclat insoutenable, avaient une telle profondeur qu´il semblait qu´en s´y plongeant, on aurait pu aller jusqu`au bout de siècles. Telles son, à peu près, les expressions du narrateur me racontant, le surlendemain, cette aventure. 

lunes, 9 de julio de 2012

Sobre un pasaje difícil de Daniel

Sobre un pasaje difícil de Daniel

P. Manuel Lacunza: "Manso defensor del Reino Milenario
y genuino intérprete del Apocalipsis".


Del libro del Profeta Daniel se podría decir más o menos lo mismo que el gran San Jerónimo decía del Apocalipsis: “es un libro que contiene tantos misterios como palabras”, si bien la diferencia está en que la exégesis de algunos pasajes se puede conocer por la historia y otros por el Nuevo Testamento. Vamos a proponer un caso de entre estos últimos.

El texto en cuestión está tomado del Capítulo XII que en su versículo 11 dice:

“Desde el tiempo en que será quitado el sacrificio perpetuo y entronizada la abominación desoladora, pasarán mil doscientos noventa días”.

Los autores están concordes en afirmar que esto se refiere a los últimos tiempos, y más precisamente a los del Anticristo. Pero en lo que no están de acuerdo es en la explicación de los mil doscientos noventa días. Ni para qué hablar del versículo 12 en el cual difícilmente se hallarán dos exégetas que lo interpreten igual y que es tanto o más importante que el pasaje que estamos analizando.
La dificultad consiste en que el Apocalipsis es claro al afirmar que el Anticristo va a reinar por tres años y medio:

domingo, 8 de julio de 2012

La Mujer Eterna

   Nota del Blog: antes que nada agradecemos al blog Ven Señor Jesús por la transcripción del siguiente libro, que iremos publicando poco a poco.
   Este libro, de una gran profundidad, fue escrito por Gertrude Von Le Fort (1876-1971), una reconocida escritora alemana criada en el protestantismo y convertida al Catolicismo a mediado de los años veinte.
   Al leer este libro uno creería estar leyendo a Bloy pero con la ventaja de la intuición femenina.
   Creemos que es una obra que se debe leer con mucha atención y tranquilidad ya que es muy rica en contenido.

Gertrude Von Le Fort


Ediciones Rialp, S. A.
Madrid – 1957

Título original alemán:
Die ewige frau

(Im Kösel- Verlag zu München)
Traducción de
María Cleofé Aguilera

PROLOGO

Este libro se propone exponer la importancia de la mujer, no partiendo de su posición psicológica o biológica, histórica o social, sino simbólica. Esto representa cierta dificultad para el lector. El lenguaje simbólico, expresión comprensible para todos de un pensamiento palpitante, ha sido sustituido en gran parte por el lenguaje del pensamiento conceptual abstracto. De ahí que este libro sienta la necesidad de exponer al lector la esencia del símbolo.

Los símbolos son signos o imágenes en los cuales las supremas realidades y determinaciones metafísicas no se reconocen en abstracto, sino que se hacen gráficas alegóricamente; los símbolos son, pues, la expresión perceptible de una realidad invisible. Tienen  por base el convencimiento de que existe una ordenación racional de todos los seres y de todas las cosas, la cual muestra su origen divino a  través de los mismos seres y cosas,  y precisamente por este medio del lenguaje de sus símbolos. Por ello  éstos obligan al individuo que los acoge, pero aún en el caso de  que ya no reconozca su significado o de que incluso los rechace, se encuentran intactos e intangibles sobre él. El símbolo no expresa por tanto, el carácter empírico o el estado de cada portador, sino su significado metafísico. El portador del símbolo puede no estar a su nivel, pero  por ello no decae su símbolo.

jueves, 5 de julio de 2012

El Primado de San Pedro según las Escrituras

Nota del Blog: Las siguientes páginas son un resumen de las pruebas escriturísticas del primado de San Pedro, tomadas de San Roberto Belarmino, De Romano Pontifice, Libro I, capítulos 17-23.

Tibi dabo claves regni cælorum


PRUEBAS DEL PRIMADO DE SAN PEDRO DE LAS ESCRITURAS.

    Además de los textos muy conocidos de Mt. XVI y Juan XXI en los que se promete/da a San Pedro el Primado (exégesis común de los Santos Padres), en el mismo Texto sagrado pueden encontrarse numerosas prerrogativas (prácticamente cada vez que se lo nombra), que si bien tomados individualmente pueden no decir mucho, todas juntas indican, por lo menos, algo especial con respecto a los demás y son las siguientes:

1) Del texto: “Pero Él les dijo: “Los reyes de las naciones les hacen sentir su dominación y los que ejercen poder sobre ellas son llamados bienhechores. No así vosotros; sino que el mayor entre vosotros sea como el menor; y el que manda como quien sirva”, sin dudas puede verse que hay uno entre ellos que está por sobre los demás. (Lc. XXII; 25-26).

2) En las 4 listas de los 12 Apóstoles que traen Mt. X; 2-4; Mc. III; 16-19; Lc VI; 14-16 y Hechos I; 13, S. Pedro aparece siempre en primer lugar.

lunes, 2 de julio de 2012

Los Falsos Profetas del llamado “Discurso Parusíaco”.

Nota del Blog: El presente trabajo, modificado a los fines de la presente publicación, forma parte de un largo estudio, todavía inédito, sobre el “discurso parusíaco”. Dios mediante, iremos publicando cosas sueltas y tal vez algún día podremos publicarlo todo entero.

 Los Falsos Profetas del llamado “Discurso Parusíaco”.


¡Ay de los Pastores de Israel que se apacientan a sí mismos!
¿No es más bien el deber de los pastores
apacentar el rebaño? (Ez. 34, 2)


Una lectura siquiera superficial del “discurso Parusíaco” tal como se encuentra en S. Mateo (cap. 24) y S. Marcos (cap. 13) nos muestra que Nuestro Señor nos advierte en dos ocasiones sobre los falsos profetas. La idea es averiguar si ambas clases de falsos profetas son los mismos o no.
A excepción de aquellos autores que distinguen en el discurso una primera parte que versa exclusivamente sobre la ruina de Jerusalén y la segunda que se refiere a los últimos tiempos, por lo general los autores directamente o no se plantean el problema o, lo que es más común, suelen entenderlo como una repetición, o para ser más exactos, como una precisión o aclaración.
Sin embargo somos de la idea que Nuestro Señor claramente distinguió a las dos clases de falsos profetas. Las diferencias entre ellos son esenciales. Dejaremos para más adelante el análisis de la exégesis de aquellos que coinciden con nosotros en este tema, y pasemos a analizar los textos.