jueves, 23 de abril de 2026

Fin

 Fin 

Como dice Salomón (Ecl. III, 1 ss.), hay un tiempo para todo en esta vida: nacer y morir, plantar y arrancar lo plantado, derruir y edificar, etc. Pues bien, podría agregar, hay un tiempo para abrir un blog y otro para cerrarlo.

Más de diez años han pasado desde entonces y no es tarea fácil mantenerlo en el tiempo, con cierta regularidad y línea de pensamiento.

Los dos fines principales (sobre todo uno de ellos) que me llevaron a abrirlo, se han cumplido con creces, y además creo que lo principal ya está dicho. En concreto, las entradas del blog podrían dividirse en tres grandes secciones:

 a) Sagrada Escritura: con un marcado énfasis en las profecías bíblicas, se ha pasado revista a las principales profecías bíblicas: 70 Semanas, Discurso Parusíaco, Katéjon y Apocalipsis.

 b) Teología: en este caso, el énfasis recaía en el tratado De Ecclesia. Se tradujeron/transcribieron muchos artículos e incluso un par de libros.

 c) Miscelánea: de categorización un tanto más difícil, esta última sección contiene temas espirituales, reseñas de libros o textos de autores que admiro, como León Bloy.

 Las entradas seguirán siendo visibles e incluso podrá consultarse, creo que con provecho, el Índice Escriturístico, como así también un listado de Libros recomendados.

Esta entrada permanecerá siempre como la última y es posible que cada tanto agregue algunas otras, sobre todo, reseñas de libros.

 Veni Domine Iesu!

miércoles, 22 de abril de 2026

P. Faber, La Beatificación, la Canonización y los procesos de la Sagrada Congregación de Ritos

 P. Federico G. Faber

 La Beatificación, la Canonización

y los procesos de la Sagrada Congregación de Ritos

(Reseña)

 Traducciones CJ, Argentina, 2026, 131 pp.



El P. Faber, “uno de los más grandes autores ascéticos” (Billot dixit) lo es también, sin dudas, incluso cuando escribe sobre asuntos de carácter más teológico, como es el caso que reseñamos.

Este ensayo, que sirvió como punto de partida a una colección de Vidas de Santos de la editorial, fue escrito en 1848 con ocasión de una consulta.

Este trabajo está dividido en tres grandes secciones:

 1) En la primera, el P. Faber va a explicar las características que tienen las vidas de los Santos canonizados y, con buen ojo, las va a reducir a dos. Dejemos hablar a nuestro Autor: 

«Estas dos cosas: el trato constante con lo sobrenatural y la multitud de acciones que parecen repugnar a la prudencia humana y a las convenciones sociales, son precisamente las características distintivas de los siervos de Dios, señalados para los honores del culto eclesiástico. Apelamos con confianza a quienes tengan algún conocimiento de la voluminosa literatura de la hagiología moderna, si estas dos clases no contienen en sí mismas casi toda diferencia perceptible entre los católicos ordinariamente piadosos y aquellos a quienes la Iglesia pone sobre los altares para la veneración de los fieles. Teológicamente hablando, la differentia lógica de un santo es la heroicidad de sus virtudes, pero cuando examinamos qué es la heroicidad y en qué consiste, encontramos que sus manifestaciones especiales están en estas acciones extraordinarias, y sus sellos especiales, en los milagros obrados por los santos o por medio de sus reliquias…

No es, por lo tanto, una exageración (aunque lo pueda parecer) decir que, para obtener la especie «Santo» a partir del género «buen católico», la differentia debe consistir en la combinación de las dos cosas aquí mencionadas. Añadid estas cosas a un «buen católico», y se convierte en la semejanza de uno de aquellos que la Iglesia propone para nuestro culto; quitad estas cosas y desciende de nuevo al nivel de un católico ordinariamente piadoso; porque la heroicidad de sus virtudes se encuentra, repetimos, o bien en el sello que Dios ha puesto a la práctica de ellas, y esto es por el don de los milagros, o bien en esas acciones aparentemente extrañas, que entonces deben considerarse como frutos de un instinto especial del Espíritu Santo. Aplicad esta regla, por ejemplo, a las Vidas de muchos de aquellos nobles eclesiásticos franceses que fueron contemporáneos de San Vicente de Paúl y fundadores de aquellas numerosas Congregaciones misioneras que tan maravillosamente reavivaron el antiguo espíritu ambrosiano del clero. Algunos de ellos, por muy santos que fueran, tienen un aspecto muy distinto de aquellos a quienes la Iglesia inscribe en el catálogo de los santos, mientras que otros, como el Sr. Olier, fundador de San Sulpicio, parecen necesitar sólo las solemnidades judiciales para ser contados en la fraternidad de los canonizados. Cualquiera que esté versado en las biografías de los Santos admitirá enseguida estas verdades; saben casi de antemano el tipo de acciones que realizarán; su mente está constantemente sugiriendo paralelos tomados de las Vidas de otros santos; la perfecta semejanza y coherencia del conjunto les resulta familiar, de modo que saben «el tipo de cosa», por usar un enérgico vulgarismo, que deben buscar cuando abren el libro. En una palabra, para repetir lo dicho antes, lo maravilloso y lo excéntrico, como los llamaría la necia sabiduría del mundo, forman la differentia lógica por la cual adquirimos la especie «Santo»; y esto, independientemente de las conclusiones que de ello puedan sacarse, es extremadamente llamativo y merece una consideración seria y prolongada». 

Y a continuación, traza uno de los signos más estupendos en todo canonizado: la persecución por parte de los buenos.

domingo, 15 de marzo de 2026

P. James L. Meagher, D.D. La Iglesia, sus ritos y oficios (Reseña)

 P. James L. Meagher, D.D.

La Iglesia, sus ritos y oficios

(Reseña)

 CJ Traducciones – Alfa Ediciones,

2026, pp. 392.

 



Del mismo autor de Cómo dijo Cristo la primera Misa (ver ACÁ la reseña), presentamos en esta ocasión una nueva obra que nos muestra de manera bastante completa los grandes aspectos del culto Católico. Las partes de la Iglesia, las cosas y las vestimentas, las razones e importancia del latín y luego, la parte más extensa e importante, el Autor nos lleva, paso a paso, a través de las ceremonias y oraciones de la Misa, todo con mucha erudición y edificación, a conocer los misterios escondidos en tan sublimes ritos.

Cierra el autor su obra con dos capítulos, uno sobre los difuntos, y todo cuanto hace por ellos la Iglesia, y lo cierra con la explicación de las ceremonias de Vísperas.

Dice el autor: 

“Entre los objetos más impresionantes, notables y sublimes del mundo de hoy, se encuentran los Ritos, Ceremonias y Oficios de la Iglesia; sin embargo, pocos conocen su origen, significado e historia.

Escuchando la voz de la antigüedad, aprendemos que nuestros Ritos nos han llegado, en lo esencial, desde los días de los Apóstoles. Enviados por Cristo Nuestro Señor a predicar la buena nueva del Evangelio a todas las naciones, tomaron elementos de las formas y ceremonias familiares del Templo de Jerusalén, algunas costumbres inofensivas incluso de los paganos, o sugeridas por la misma naturaleza, y las revistieron con el latín del Imperio Romano –que era entonces, providencialmente, casi la lengua universal del mundo civilizado–, bajo la guía del Espíritu Santo, plantaron el germen del más sublime sistema de ritos jamás conocido, de modo que, hasta el fin de los tiempos, la Iglesia, por medio de Signos y Ceremonias, pudiera enseñar a la humanidad las verdades misericordiosamente traídas del cielo.

En este hermoso Ritual, cada signo recuerda una doctrina, cada movimiento tiene su sentido, cada acción respira misterio.

Explicar el Rito Latino al pueblo y presentar en términos sencillos todo lo que se ve o se oye en nuestros Oficios religiosos, es el propósito de esta obra y la meta que el autor tuvo en vista en las siguientes páginas.

La labor de recopilación ha sido muy grande. El autor recorrió bibliotecas consultando las obras de los Padres y escritores litúrgicos; reuniendo aquí y allá materiales para su propósito. Muy a menudo omitió mencionar las fuentes de sus afirmaciones, tanto porque daría a su libro la apariencia de una afectación de erudición, como porque no siempre recordaba a los autores a quienes estaba en deuda… Tal como está, lo ponemos ahora ante el público, orando para que el Autor de nuestros Ritos, el Espíritu Santo, acompañe al lector y lo acerque más a Dios mientras recorre las siguientes páginas”. 

Un libro muy completo que va de la mano con otro que ya habíamos reseñado en su momento, la hermosa obrita de Dom Gréa La Sagrada Liturgia (ver ACÁ).

Quiera Dios que ese libro nos ayude a conocer y apreciar cada vez más las ceremonias y todo lo relacionado con el culto. 

El libro está disponible en Amazon ACÁ.

sábado, 31 de enero de 2026

P. Esteban José Piat, Historia de una Familia. La familia de Santa Teresa del Niño Jesús (Reseña)

 P. Esteban José Piat O.F.M., 

Historia de una Familia.

La familia de Santa Teresa del Niño Jesús 

 (Reseña)

CJ Traducciones, 2025, pp. 231 


A esta altura, este libro del P. Piat es casi un clásico. Es muy común pasar por alto, o al menos no tener suficientemente en cuenta, un aspecto importantísimo en la vida de los santos: el ambiente familiar en el que fue criado.

A diferencia de otros casos, aquí fue toda la familia (incluso los cuatro hermanitos de la Santa que murieron siendo niños) la que conspiró para producir uno de los frutos más hermosos de los tiempos modernos.

Los padres de la Santa destacan rápidamente por sus virtudes. Dos almas modelos de esposos que, antes de unir sus almas y sus cuerpos, compartieron incluso los mismos fracasos: la vida religiosa. Vida que los persiguió, con cierta nostalgia, hasta sus últimos días.

Zélie, la madre de Santa Teresita, fue avisada por una voz interior con respecto a su futuro esposo. Vale la pena citar el episodio: 

martes, 20 de enero de 2026

Gog y Magog (Ez. XXXVIII-XXIX) y el Salmo LXXXII (VI de VI)

 8. Gebal

 Hay dos posibilidades aquí, según los autores. Unos dicen, siguiendo a Flavio Josefo, que se ubica al sur de Israel, y los otros dicen, por el contrario, que se identifica con una ciudad del Líbano, por ejemplo, Straubinger en nota a Is. XXIII, 3: 

“Las ciudades de Fenicia compraban y vendían los productos del país del Nilo, especialmente el papiro, que crece en las aguas abundantes del Nilo. Biblos (Gebal), una de las ciudades fenicias, exportaba casi exclusivamente papiro. De ahí el nombre griego biblion (libro) que dio nombre a la Biblia”. 

 

 

 Y Amón

sábado, 17 de enero de 2026

Gog y Magog (Ez. XXXVIII-XXIX) y el Salmo LXXXII (V de VI)

 IV. TEXTO Y COMENTARIO

 1. Cántico. Salmo de Asaf.

2. Dios, no permanezcas silencioso; no enmudezcas, no te aquietes, ¡oh Dios!

3. pues he aquí que tus enemigos han tumultuado, y los que te odian, han erguido su cabeza;

4. sobre tu pueblo han tramado designio, y aconsejádose contra tus protegidos;

5. han dicho: “Venid y exterminémosle que no sean pueblo y no se rememore el nombre de Israel ya”;

6. porque se han aconsejado en unanimidad a una; contra ti pacto han formado:

 

Hasta aquí, como vemos, el salmista nos habla de un pacto entre naciones enemigas de Dios que buscan destruir a Israel.

A continuación, pasa a describir los países involucrados: no siempre hay acuerdo entre los autores, pues no es fácil saber a qué pueblos se refieren.

Pero si se trata de una profecía incluso para nosotros, entonces no estaría de más buscar entre los pueblos actuales. 

7. Las tiendas de Edom

miércoles, 14 de enero de 2026

Gog y Magog (Ez. XXXVIII-XXIX) y el Salmo LXXXII (IV de VI)

 EL SALMO 82 

I. INTRODUCCIÓN

 En la primera parte vimos la guerra de Gog y Magog, y analizamos un ataque contra Israel llevado a cabo por una coalición de naciones lideradas (aparentemente) por lo que hoy sería Rusia. Los otros países que participan de la guerra serían Irán, Turquía, Libia y Etiopía. También son nombrados Arabia, Tarsis (Inglaterra o España), tal vez EEUU y “muchas naciones”, sin especificar.

Sin embargo, cuando uno observa en un mapa los países que forman parte del ataque, inmediatamente nota algo raro. Hay algo que está faltando y que no tiene mucho sentido.

 

 

 

 Lo que no tiene mucho sentido, y que es difícil de explicar es ¿por qué no está nombrado ningún país limítrofe de Israel? ¿Por qué no están nombrados Egipto, los Palestinos, Líbano, Siria y Jordania? Ni siquiera Irak, que no es limítrofe de Israel, está nombrado en Gog y Magog.

Ahora bien, la pregunta es ¿cómo se explica este hecho? ¿Cómo explicar el hecho de que ningún país limítrofe de Israel aproveche ese ataque y se una a los agresores? Si bien no es necesariamente la única respuesta, creo que la más obvia es: no participan de la guerra porque vienen (inmediatamente antes) de una guerra contra Israel.

Ahora bien, este ataque de los países limítrofes de Israel parece estar profetizado en el Salmo 82, donde una coalición de naciones se une para atacar a Israel, y a ella parecería aludir varios pasajes de la guerra de Gog y Magog.  

II. GUERRA ANTERIOR A GOG-MAGOG