sábado, 25 de mayo de 2024

Algunas notas a Apocalipsis XVII, 5-6

 5. Y sobre su frente un nombre escrito, un misterio: “Babilonia la grande, la madre de las fornicaciones y de las abominaciones de la tierra”.  

Concordancias: 

Μέτωπον (frente): Sólo en el Apoc. cfr. Apoc. VII, 3; IX, 4; XIII, 16; XIV, 1.9; XX, 4; XXII, 4. 

Ὄνομα (nombre): cfr. Apoc. II, 3.13.17; III, 1.4-5.8.12; VI, 8; VIII, 11; IX, 11; XI, 13.18; XIII, 1.6.8.17; XIV, 1.11; XV, 2.4; XVI, 9; XVII, 3.8; XIX, 12-13.16; XXI, 12.14; XXII, 4. 

Γεγραμμένον (escrito): cfr. Lc. X, 20; Apoc. II, 17; III, 12; XIII, 8; XIV, 1; XVII, 8; XIX, 12.16; XX, 12.15; XXI, 12.27. 

Μυστήριον (misterio): cfr. Mt. XIII, 11; Mc. IV, 11; Lc. VIII, 10; Ef. I, 9-11; Col. II, 2; Apoc. I, 20; X, 7; XVII, 7. 

Βαβυλὼν (Babilonia): cfr. Mt. I, 11-12.17; Hech. VII, 43; I Ped. V, 13; Apoc. XIV, 8; XVI, 19; XVIII, 2.10.21. 

Βαβυλὼν μεγάλη (Babilonia, la grande): cfr. Dan. IV, 27; Mt. VII, 24-27; Lc. VI, 46-49; Apoc. IX, 14; XVI, 12 (Éufrates); XVI, 19 (¿Babilonia?) XIV, 8; XVI, 21; XVII, 1.18; XVIII, 2.16.18-19.21; XIX, 2 (Babilonia). Ver Apoc. XVIII, 10: “Babilonia, la ciudad, la fuerte”. 

ἡ μήτηρ (la madre): Hapax en el Apoc. 

Πορνῶν (fornicaciones): cfr. Mt. V, 32; Hech. XV, 20.29; XXI, 25; Apoc. II, 21; IX, 21; XIV, 8; XVII, 2.4; XVIII, 3; XIX, 2. Ver Apoc. II, 14.20; XVIII, 9. Ver Mt. V, 27-28.32; XIX, 18; Mc. X, 19; Lc. XVI, 18; XVIII, 20; Apoc. II, 22. 

βδελυγμάτων (abominaciones): Cfr. Mt. XXIV, 15; Mc. XIII, 14; Lc. XVI, 15; Apoc. XVII, 4; XXI, 27. Ver Apoc. II, 22; XXI, 8. 

γῆς (tierra): cfr. Apoc. I, 5.7; III, 10; V, 3.6.10.13; VI, 4.8.10.13.15; VII, 1-3; VIII, 5.7.13; IX 1.3-4; X, 2.5-6.8; XI, 4.6.10.18; XII, 4.9.12-13.16; XIII, 3.8.11-14; XIV, 3.6-7.15-16.18-19; XVI, 1-2.18; XVII, 2.8.18; XVIII, 1.3.9.11.23-24; XIX, 2.19; XX, 8-9.11; XXI, 1.24. 

 

Notas Lingüísticas: 

Allo: “πορνων puede ser el genitivo sea de πόρνῃ (prostituta), sea de πόρνος (corrupción), según que se acentúe πορνῶν o πόρνων; ambos sentidos convienen igualmente”. 

 

Comentario: 

miércoles, 22 de mayo de 2024

Algunas notas a Apocalipsis XVII, 4

  4. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata y dorada en oro y piedra preciosa y perlas, teniendo un cáliz de oro en su mano, lleno de abominaciones y las impurezas de su fornicación. 

Concordancias: 

Γυνὴ (mujer): cfr. Mt. V, 28; XIII, 33; Lc. XIII, 21; Apoc. II, 20; IX, 8; XII, 1.4.6.13-17; XIV, 4; XVII, 3.6-7.9.18; XIX, 7; XXI, 9. 

Περιβεβλημένη (vestida): cfr. Sal. LXX, 13; LXXXIII, 7; LXXXVIII, 46; CIII, 2; CVIII, 19.29; Is. LIX, 17; Mt. VI, 29.31; XXV, 36.38.43; Lc. XII, 27; Apoc. III, 5 (Sardes); 18 (Laodicea); IV, 4 (24 Ancianos); VII, 9.13 (Mártires del Anticristo); X, 1 (San Gabriel); XI, 3 (los dos Testigos); XII, 1 (Mujer); XVIII, 16 (Babilonia); XIX, 8 (Jerusalén Celeste); XIX, 13 (Jesús). Ver Cant. VI, 9. 

Πορφυροῦν (púrpura): cfr. Jn. XIX, 2.5; Apoc. XVIII, 12.16. 

Κόκκινον (escarlata): cfr. Mt. XXVII, 28; Heb. IX, 19; Apoc. XVII, 3; XVIII, 12.16. 

Κεχρυσωμένη (dorada): Solamente en el Apoc. cfr. Apoc. XVIII, 16. 

Χρυσίῳ (oro): cfr. I Ped. I, 7; Apoc. III, 18; XVIII, 16; XXI, 18.21. 

λίθῳ (piedra): cfr. I Cor. III, 12; Apoc. IV, 3; XVIII, 12.16.21; XXI, 11.19. 

τιμίῳ (preciosa): cfr. I Cor. III, 12; Apoc. XVIII, 12.16; XXI, 11.19. 

Λίθῳ τιμίῳ (piedra preciosa): cfr. Dan. XI, 38; Apoc. XVIII, 12.16; XXI, 11.19. 

Μαργαρίταις (perlas): cfr. Mt. VII, 6; XIII, 45-46; I Tim. II, 9; Apoc. XVIII, 12.16; XXI, 21. 

Ποτήριον (caliz): cfr. Sal. LXXIV, 9; Jer. XXV, 15; Is. LI, 17; Apoc. XIV, 10; XVI, 19; XVIII, 6. 

χειρὶ (mano): cfr. Apoc. I, 16; VI, 5; VII, 9; VIII, 4; X, 2.8.10; XIII, 16; XIV, 9.14; XIX, 2; XX, 1.4. 

γέμον (lleno): cfr. Apoc. IV, 6.8; V, 8; XV, 7; XVII, 3; XXI, 9. 

βδελυγμάτων (abominaciones): Cfr. Mt. XXIV, 15; Mc. XIII, 14; Lc. XVI, 15; Apoc. XVII, 5; XXI, 27. Ver Apoc. II, 22; XXI, 8. 

Ἀκάθαρτα (impurezas): cfr. Mt. X, 1; XII, 43; Mc. I, 23.26-27; III, 11.30; V, 2.8.13; VI, 7; VII, 25; IX, 25; Lc. IV, 33.36; VI, 18; VIII, 29; IX, 42; XI, 24; Hech. V, 16; VIII, 7; Apoc. XVI, 13; XVIII, 2. Ver Hech. X, 14.28; XI, 8; I Cor. VII, 14; II, Cor. VI, 17; Ef. V, 5. 

Πορνείας (fornicación): cfr. Mt. V, 32; Hech. XV, 20.29; XXI, 25; Apoc. II, 21; IX, 21; XIV, 8; XVII, 2.5; XVIII, 3; XIX, 2. Ver Apoc. II, 14.20; XVIII, 9. Ver Mt. V, 27-28.32; XIX, 18; Mc. X, 19; Lc. XVI, 18; XVIII, 20; Apoc. II, 22. 

 

Notas Lingüísticas: 

sábado, 18 de mayo de 2024

Algunas notas a Apocalipsis XVII, 2-3

  2. con la cual fornicaron los reyes de la tierra y se embriagaron los que habitan la tierra, con el vino de su fornicación”. 

Concordancias: 

Ἐπόρνευσαν (fornicaron): cfr. Apoc. II, 14.20; XVIII, 3.9. Ver Mt. V, 27-28.32; XIX, 18; Mc. X, 19; Lc. XVI, 18; XVIII, 20; Hech. XV, 20.29; XXI, 25; Apoc. II, 21; IX, 21; XIV, 8; XVII, 4; XIX, 2; XXII, 15. 

οἱ βασιλεῖς τῆς γῆς (los reyes de la tierra): cfr. Mt. XVII, 25; Hech. IV, 26; Apoc. I, 5; VI, 15; XVII, 18; XVIII, 3.9; XIX, 19; XXI, 24. 

γῆς (tierra): cfr. Apoc. I, 5.7; V, 3.6.10.13; VI, 13.15; X, 2.5-6.8; XI, 4; XIV, 7; XVII, 5.18; XVIII, 1.3.9; XIX, 2.19; XX, 8-9.11; XXI, 1.24. Ver Apoc. III, 10; VI, 4.8.10; VII, 1-3; VIII, 5.7.13; IX, 1.3-4; XI, 6.10.18; XII, 4.9.12-13.16; XIII, 3.8.11-14; XIV, 3.6.15-16.18-19; XVI, 1-2.18; XVII, 8; XVIII, 3.9.11.23-24. 

Ἐμεθύσθησαν (embriagaron): Hapax en el Apoc. cfr. Lc. XII, 45; I Tes. V, 7. 

οἱ κατοικοῦντες τὴν γῆν (los que habitan la tierra): cfr. Apoc. III, 10; VI, 10; VIII, 13; XI, 10; XIII, 8.12.14; XIV, 6; XVII, 8. 

Οἴνου (vino): cfr. Apoc. VI, 6; XIV, 8.10; XVI, 19; XVIII, 3.13; XIX, 15. 

Πορνείας (fornicación): cfr. Mt. V, 32; Hech. XV, 20.29; XXI, 25; Apoc. II, 21; IX, 21; XIV, 8; XVII, 4-5; XVIII, 3; XIX, 2. Ver Apoc. II, 14.20; XVIII, 9. Ver Mt. V, 27-28.32; XIX, 18; Mc. X, 19; Lc. XVI, 18; XVIII, 20; Apoc. II, 22. 

 Citas Bíblicas: 

Is. XXIII, 16-17: “Toma la cítara, da la vuelta por la ciudad, cortesana olvidada, toca bien, multiplica tus canciones, para que seas recordada. Sí, al cabo de los setenta años[1], Jehová visitará a Tiro; y ella recibirá de nuevo su salario, y fornicará con todos los reinos de la tierra, que hay sobre la faz del orbe”. 

Jer. LI, 7: “Babilonia era un cáliz de oro en la mano de Jehová, para embriagar a toda la tierra; de su vino bebieron los pueblos de modo que enloquecieron”. 

Nah. III, 4: “Es a causa de las muchas fornicaciones de la ramera, bella y encantadora, maestra en hechicerías, que con sus fornicaciones esclaviza a las naciones, y con sus hechizos a los pueblos”. 

 

Comentario: 

martes, 14 de mayo de 2024

Paul Bernard Drach, Libro de lo justo - Libro de Yaschar (Reseña)

Paul Bernard Drach, Libro de lo justo: Libro de Yaschar (Reseña)

CJ Traducciones, 2024, p. 467 


Hermosísimo apócrifo judío que el infatigable rabino converso seguramente desempolvó de alguna antigua biblioteca.

Este libro, citado en la misma Biblia en dos oportunidades (Jos. X, 13 y II Sam. I, 18), ya era conocido por los Padres de la Iglesia.

El libro de lo justo era algo así como los anales del pueblo hebreo, anales que todo pueblo llevaba consigo, y del cual (no digo únicamente del cual) abrevó Moisés para escribir sus cinco libros.

Drach tradujo del original hebreo este interesantísimo apócrifo que llena varias lagunas del texto sacro, que a todas luces se presenta, en varias partes al menos, como un resumen. Alguna de estas lagunas las menciona Drach en la introducción: 

Gén. XXII, 19, Abraham vuelve de la tierra de Moriah a Bersabee, y tiene allí su morada. Siete versículos más adelante, su esposa Sara muere en Cariath-Arbé o ciudad de Arbee, más tarde llamada Hebrón. «Y Abraham, continúa el texto, fue allí, a llorar y lamentarse por ella», etc. ¿Cómo es que Sara muere a ocho leguas de su casa?

Gén. XXVIII, 5, Jacob abandona Bersabee, donde vivían sus padres, a toda prisa para escapar de la venganza de su hermano mayor. Sale sin más equipaje que su persona y su bastón, pues él mismo dice más adelante, XXXII, 10: Pasé este río Jordán llevando sólo mi bastón. Talmud Caldeo de Onkelós: Porque solo he pasado este Jordán. En el cap. XXXV regresa de Mesopotamia, y mientras va de vuelta a su padre, a la ciudad de Arbee, he aquí que Débora muere en su campamento, y se ve obligado a enterrarla bajo una encina en el monte de Betel, donde se encontraba en ese momento. No nos sorprende poco ver que le sigue la nodriza de su madre, a la que no había llevado consigo cuando huyó de la casa de su padre.

Gén. XXXVII, 25 ss., los hijos de Jacob ven venir una caravana de ismaelitas y Judá ofrece vender a José a los ismaelitas. Versículo inmediatamente posterior: «Y habiendo acudido a ellos los mercaderes madianitas, sacaron a José de la cisterna y lo vendieron a los ismaelitas». Finalmente, en el v. 36 dice que los madianitas lo vendieron de vuelta a Egipto. Es evidente que falta algo en el texto, pues no puede haber confundido a los ismaelitas, descendientes de Ismael, con los madianitas, descendientes de Cetura.

Gén. XLVIII, 22, Jacob dijo a José: «Te doy a ti y a tus hermanos la parte de la tierra que he conquistado a los amorreos con mi espada y mi arco». El texto sagrado no nos muestra en ninguna parte a Jacob desenvainando la espada o tensando el arco contra un enemigo.

Éx. IV, 18 y ss., por orden de Jehová, Moisés abandona su retiro de Madián y se dirige a Egipto con su mujer y sus hijos. En una posada de su camino, Seforá, su esposa, se apresuró a circuncidar a su hijo para proteger a su marido del efecto de la indignación de Jehová. Moisés llega a Egipto, libera a los hijos de Israel y los conduce al desierto tras el cruce milagroso del Mar Rojo. Cuando Jetró, suegro de Moisés, se enteró de estas cosas en Madián, tomó, según leemos en el cap. XVIII, a Seforá mujer de Moisés, a quien había despedido, y a sus dos hijos. Ahora bien, no encontramos en todo lo que precede en el texto, ni cuándo, ni por qué, ni cómo Moisés había enviado de vuelta a Madián a su mujer y a sus hijos.

En II Tim. III, 8, el erudito discípulo de Gamaliel cita, como asunto de conocimiento común entre los hebreos, la resistencia que Jannes y Mambres hicieron a Moisés en Egipto. El texto del Éxodo no dice absolutamente nada sobre estos dos magos. 

Sin embargo, el libro no nos ha llegado completo. Prueba Drach, basado en la diferente clase de estilo hebreo, que algunas partes se escribieron en la Edad Media, o al menos se actualizaron nombres de ciudades, etc.

A pesar de esto, creemos que el libro es una joyita rescatada por Drach, que además de una introducción, le agregó numerosas notas que explican numerosos pasajes difíciles.

Hemos publicado la introducción de Drach, así como una defensa que tuvo que hacer ante el ataque que sufrió la misma (ver AQUI).

Por ahora solamente está disponible en Amazon (ver AQUI).

viernes, 10 de mayo de 2024

Mons. Joseph Clifford Fenton, El Concepto de la Sagrada Teología (Reseña)

 Mons. Joseph Clifford Fenton 

El Concepto de la Sagrada Teología (Reseña)

CJ Traducciones, 2024, p. 327



Una vez más tenemos el agrado de presentar un libro del reconocido teólogo estadounidense del siglo pasado.

En este caso, se trata de un desarrollo de la tesis doctoral que el autor presentó varios años antes en el Angélico, en Roma, y cuyo director de tesis fue nada más y nada menos que el mismo Garrigou Lagrange.

Tras una pequeña introducción, explica el autor la función y necesidad de la sagrada teología, luego la materia, la luz bajo la cual se aceptan las conclusiones teológicas y luego el grado de certeza de las mismas.

Luego viene un análisis exhaustivo de los loci theologici, es decir las fuentes de las cuales puede beber el teólogo para llegar a las conclusiones. La enumeración de los mismos está tomada de Melchor Cano, cuyo tratado al respecto es ya un clásico.

Las fuentes son las siguientes: 

1) La autoridad de la Sagrada Escritura.

2) La autoridad de las tradiciones de Cristo y los Apóstoles que son llamadas con razón oráculos de viva voz.

3) La autoridad de la Iglesia Católica.

4) La autoridad de los Concilios, especialmente de los generales.

5) La autoridad de la Iglesia romana, que es, y se llama por privilegio divino, apostólica.

6) La autoridad de los Padres antiguos.

7) La autoridad de los teólogos escolásticos, a la que se unen los doctores en derecho canónico.

8) La razón natural.

9) La autoridad de los filósofos.

10) La autoridad de la historia humana. 

El capítulo IX es muy importante pues allí hace un estudio de las diversas opiniones y escuelas dentro de la escolástica y luego desarrolla la historia de la teología según la época de los Padres, de la Edad Media y el período post-Tridentino.

Un estudio muy serio y completo sobre los fundamentos de la teología, de esos que no se ven muchos y escritos por uno de los más grandes teólogos del siglo pasado. 

Por ahora el libro puede conseguirse en Amazon AQUI.

jueves, 9 de mayo de 2024

Algunas notas a Apocalipsis XVII, 1

 Capítulo XVII

 1. Y vino uno de los siete ángeles, de los que tienen las siete copas, y habló conmigo diciendo: “(Ven) aquí: te mostraré el juicio de la ramera, la grande, la sentada sobre aguas muchas; 

Concordancias: 

Καὶ ἦλθεν εἷς ἐκ τῶν ἑπτὰ ἀγγέλων τῶν ἐχόντων τὰς ἑπτὰ φιάλας καὶ ἐλάλησεν μετἐμοῦ λέγων Δεῦρο, δείξω σοι (y vino uno de los siete ángeles, de los que tienen las siete copas y habló conmigo diciendo: “Ven, te mostraré…”.): cfr. Apoc. XXI, 9. 

Ἀγγέλων (ángel): cfr. Mt. XI, 10; Mc. I, 2; Lc. VII, 27 (San Juan Bautista); Lc. VII, 24; IX, 52 (mensajeros); Sant. II, 25 (dos mensajeros de Josué); Apoc. I, 1; V, 2; VII, 2; VIII, 3-5; X, 1.5.8-10; XIV, 6.8-9.15.18; XVIII, 1.21; XIX, 17; XXII, 16 (San Gabriel); VIII, 2.6.8.10.12-13; IX, 1.13-14; X, 7; XI, 15 (7 Arcángeles que tocan las siete trompetas); I, 20; II, 1.8.12.18; III, 1.7.14 (Jerarquía); III, 5; V, 11; VII, 1.2.11; XIV, 10 (ángeles); IX, 11 (ángel del abismo); IX, 14-15 (ángeles malos de la sexta Trompeta); XII, 7 (ángeles de San Miguel); XII, 7.9 (ángeles de Satanás); XIV, 17.19 (un ángel con la hoz afilada); XV, 1.6-8; XVI, 1; XVII, 7; XXI, 9; XXII, 8 (ángeles de las siete Copas); XVI, 5 (ángel de las aguas); XX, 1 (San Miguel); XXI, 12 (12 Apóstoles); XXII, 6 (¿Cristo?). 

Φιάλας (copa): cfr. Apoc. V, 8; XV, 7; XVI, 1-4.8.10.12.17; XXI, 9. 

ἐλάλησεν (habló): cfr. Apoc. I, 12; IV, 1; X, 3-4; XXI, 9.15 (siempre San Gabriel excepto X, 8). Ver Apoc. XIII, 5.11.15. 

Δεῦρο (ven aquí): cfr. Mt. XIX, 21; Mc. X, 21; Lc. XVIII, 22; Jn. XI, 43; Hech. VII, 3.34; Apoc. XXI, 9. 

Δείξω (mostraré): cfr. Apoc. I, 1; IV, 1; XXI, 9-10; XXII, 1.6.8. 

Κρίμα (juicio): cfr. Mt. VII, 2; XXIII, 14; Mc. XII, 40; Lc. XX, 47; XXIII, 40; XXIV, 20; Jn. IX, 39; Hech. XXIV, 25; Rom. II, 2-3; III, 8; XI, 33; Heb. VI, 2; I Ped. IV, 17; II Ped. II, 3; Jud. I, 4; Apoc. XVIII, 20; XX, 4. Ver Jn. IX, 39; XII, 48; II Tes. II, 12; Apoc. XVI, 5 (habitantes de la tierra); XVIII, 8.20; XIX, 2 (Babilonia por muerte a mártires del Anticristo).11 (Anticristo - Juicio de las Naciones). Ver Apoc. XI, 18; XX, 12-13. 

Πόρνης (ramera): cfr. Apoc. XVII, 15-16; XIX, 2. 

τῆς πόρνης τῆς μεγάλης (la ramera, la grande): Ver Dan. IV, 27; Mt. VII, 24-27; Lc. VI, 46-49; Apoc. IX, 14; XVI, 12 (Éufrates); XVI, 19 (¿Babilonia?).21; XVII, 18; XVIII, 2.10.16.18-19.21; XIX, 2. 

Καθημένης (sentada): cfr. Apoc. XVII, 3.9.15; XVIII, 7. Ver Apoc. IV, 2-4.9-10; V, 1.7.13; VI, 2.4-5.8.16; VII, 10.15; IX, 17; XI, 16; XIV, 6.14-16; XIX, 4.11.18-19.21; XX, 11; XXI, 5. 

Ὑδάτων πολλῶν (aguas muchas): cfr. Apoc. I, 15; XIV, 2; XIX, 6. Ver Apoc. XVII, 15. 

 

Citas Bíblicas: 

sábado, 4 de mayo de 2024

El Sacrificio De Abraham en el libro de lo Justo (III de III)

  6. Y Abraham tomó la leña que iba a quemar el holocausto y la puso sobre Isaac. Él mismo llevaba el fuego y el cuchillo del sacrificio. Mientras caminaban hacia el lugar, Isaac dijo: 

«Padre mío, aquí está el fuego y la leña. ¿Dónde está, pues, el cordero?». 

Abraham respondió: 

«Hijo mío, tú eres el que Jehová ha elegido para que se le ofrezca como holocausto sin mancha». 

E Isaac volvió a hablar: 

«Todo lo que mande Jehová, lo haré con alegría y con buen corazón». 

Abraham dijo: 

«Hijo mío, ¿hay algún pensamiento en tu corazón en sentido contrario? Dímelo, y no me ocultes nada». 

Isaac dijo: 

«Viva Jehová, padre mío, y viva tu alma; nada hay en mi corazón que se aparte a derecha o a izquierda en el asunto que Jehová te ha mandado, sino “Bendito sea Jehová que me ha aceptado”». 

Estas palabras llenaron de alegría a Abraham. Y llegaron al lugar señalado y prepararon todo. Abraham construyó el altar, Isaac le pasó las piedras y el cemento. Y cuando Abraham hubo dispuesto los troncos simétricamente en el altar, se preparó para colocar a Isaac sobre él para inmolarlo. Le dijo: 

martes, 30 de abril de 2024

El Sacrificio De Abraham en el libro de lo Justo (II de III)

  3. Después de un día de camino, Abraham sólo se quedó con Ismael, hijo de Agar, y con su siervo Eliécer, a fin de que le sirvieran. Y a medida que avanzaban, hablaban entre ellos de esta manera. Y dijo Ismael: 

«He aquí que mi padre Abraham va a sacrificar a Isaac en holocausto, como lo ha mandado Jehová. Cuando regrese, me designará como su heredero, pues soy su primogénito». 

Pero Eliécer le objetó diciendo: 

«¿No es cierto que Abraham te expulsó con tu madre y te juró que no heredarías nada de sus bienes? ¿A quién le dejará sus riquezas, sino a su siervo, que es el fiel de su casa, que noche y día ha estado siempre atento a cumplir su voluntad y a satisfacer sus deseos?»[1]. 

4. Abraham iba de camino cuando Satanás, bajo la apariencia de un anciano de pelo blanco y aspecto venerable, se le acercó y le dijo: 

«¿Estás loco o eres insensato para ir en este día a sacrificar a este único hijo, el hijo de los últimos días de tu vida? Crees que es una orden de Jehová; pues Jehová es bueno y no es cruel». 

Pero Abraham no tardó en reconocer que estaba oyendo las insidiosas palabras de Satanás. Y le reprendió con duras palabras, y el anciano desapareció de su vista. Y he aquí que un joven de aspecto elegante vino detrás de Isaac, y le dijo en secreto al oído: 

«No sabes, ni has sido advertido, que tu viejo padre, cuya cabeza está extraviada, te conduce a un lugar donde ha de degollarte contra toda razón. Ahora, amigo mío, no te dejes llevar, porque sus sentidos están debilitados. No sacrifiques innecesariamente tu juventud y la deslumbrante belleza de tu cuerpo. Te enseñaré a disfrutar de la vida con alegría». 

Isaac dijo a Abraham: 

«Padre mío, ¿has oído al joven?». 

Abraham le preguntó: 

«¿Qué joven?». 

Porque no veía a Satanás. E Isaac, extendiendo su dedo, dijo: 

«Este. Me dijo esto y aquello». 

viernes, 26 de abril de 2024

El Sacrificio De Abraham en el libro de lo Justo (I de III)

El Sacrificio De Abraham[1]

En el libro de lo Justo

 

Nota del Blog: Después de haber publicado la introducción de Drach a este hermoso apócrifo judío (ver ACÁ), traemos en esta ocasión una de las secciones más hermosas de todo el libro: el sacrificio que Abraham tenía que hacer de su hijo Isaac. 

*** 

1. Isaac crecía cada vez más y Abraham, su padre, lo instruía en el conocimiento de Jehová y sus preceptos. Cuando tenía treinta y siete años, Ismael, que iba y venía con él, se jactó contra él diciendo: 

«Tenía trece años cuando fui circuncidado, y arriesgué mi vida para cumplir el mandamiento que Jehová había dado a mi padre». 

Isaac le dijo: 

«Te jactas contra mí porque has cortado un poco de piel superflua de tu cuerpo en obediencia al mandato de Jehová. ¡Viva Jehová, el Dios de mi padre Abraham! Si le dijera a mi padre: “Toma a Isaac y sacrifícalo como holocausto, no sólo no me negaría, sino que lo haría con alegría”». 

Y Jehová oyó estas palabras, y le agradaron. Y determinó poner a prueba a Abraham en este asunto. Y sucedió un día que los hijos de Dios[1] vinieron a presentarse ante Jehová, y Satanás, el adversario de los hijos del hombre, vino también. Y Jehová[2] le preguntó: 

«¿De dónde vienes?». 

Él respondió: 

«He venido de toda la tierra». 

Y Jehová le preguntó: 

«¿Qué tienes que traerme de allí? ¿Qué tienes que contarme de sus habitantes?». 

Satanás le dijo: 

lunes, 22 de abril de 2024

Próspero Ruggeri de Casal y los misterios de la primera palabra de la Biblia: בראשית (V de V)

Según el quinto modo, por transposición de las letras, la primera palabra בראשית, Bereschit, se transpone así: באתי רש, Bati Rasc, es decir, Yo vine pobre, donde se alude a la pobreza de Cristo nuestro Señor. Pero para que no piensen que era despreciable y de ningún valor, agrega: באתי שר, Bati Sar, Vine Príncipe, y esto se ve en la crucifixión de Cristo nuestro Señor, donde apareció pobre, pero al mismo tiempo se declaró en la inscripción de Pilatos, Jesús Nazareno Rey de los Judíos.

David se quedó estupefacto, y Próspero le recordó su promesa de aceptar la fe de Cristo y él se mostró dispuesto. Sin embargo, Próspero le prometió mostrar otros misterios.

Pros. David, ya oíste –le dijo– en la primera palabra de la Ley Mosaica cuántos misterios están encerrados, siendo que es la palabra del primer libro, y libro divino admirable para los judíos por sobre los demás, hacia el cual, en efecto, apuntan todos los escritos y trabajos de los Doctores.

Pero prestemos atención cuán lleno de misterios esté el חשן משפּת, Choscen Miscpat, el Pectoral del juicio, que los cristianos llaman Racional, dado que al ser usado por el Sumo Pontífice en el pecho y allí se encuentran los אורים ותימים, Urim vetummim, Luces y perfecciones, allí estaban los 12 nombres de las Tribus, el origen de los oráculos, con justa causa se llama Racional; advierte, pues, te pido, cómo lo adornan vuestros Sabios, cumpliendo los misterios que están ocultos en la mismísima religión cristiana. He aquí su esquema.

jueves, 18 de abril de 2024

Próspero Ruggeri de Casal y los misterios de la primera palabra de la Biblia: בראשית (IV de V)

 Quinta exposición. 

Bereschit

1. ב

2. ר

3. א

4. ש

5. י

6. ת 

1. בתולח

2. ראויח

3. אכחר

4. שתלד

5. ישוע

6. תאשרוח 

1. Betulah; 2. Reuia; 3. Euchar; 4. Sceteled; 5. Iesciuang; 6. Teasceruha.

 Es decir, 1. A la Virgen; 2. Digna; 3. Elegiré; 4. La cual dará a luz; 5. A Jesús; 6. Bienaventurada la llamaréis. Así llaman los cristianos a la Virgen Madre de Dios.

 Por último, la sexta exposición. 

domingo, 14 de abril de 2024

Próspero Ruggeri de Casal y los misterios de la primera palabra de la Biblia: בראשית (III de V)

   Pero recibe ahora la segunda exposición de seis letras por medio de seis palabras. 

Bereschit

1. ב

2. ר

3. א

4. ש

5. י

6. ת

 

Bereschit

1. בן

2. רוח

3. אב

4. שלושתם

5. יחר

6. תענודו 

Es decir, 1. Hijo; 2. Espíritu Santo; 3. Padre; 4. su Trinidad; 5. Juntos; 6. Adorarás. He aquí el misterio de la adoración de las tres Personas, pero no de tres dioses, sino de uno. 

He aquí la tercera. 

Bereschit

1. ב

2. ר

3. א

4. ש

5. י

6. ת

 

1. בכורי

2. ראשוני

3. אשר

4. שמו

5. ישוע

6. תענודו

 

1. Bechari; 2. Riscioni; 3. Ascer; 4. Scemo; 5. Iesciuang; 6. Tangauodu. 

Es decir, 1. Mi Primogénito; 2. Mi primero; 3. Cuyo; 4. Nombre es; 5. Jesús Salvador; 6. Adorable. ¿No vemos aquí otro misterio de los cristianos sobre la adoración de Jesucristo como Dios? 

He aquí la cuarta, más clara.