Fin
Como dice Salomón (Ecl.
III, 1 ss.), hay un tiempo para todo en esta vida: nacer y morir, plantar y
arrancar lo plantado, derruir y edificar, etc. Pues bien, podría agregar, hay
un tiempo para abrir un blog y otro para cerrarlo.
Más de diez años han
pasado desde entonces y no es tarea fácil mantenerlo en el tiempo, con cierta
regularidad y línea de pensamiento.
Los dos fines principales (sobre
todo uno de ellos) que me llevaron a abrirlo, se han cumplido con creces, y
además creo que lo principal ya está dicho. En concreto, las entradas del blog podrían
dividirse en tres grandes secciones:
a) Sagrada Escritura: con un marcado énfasis en las profecías bíblicas, se han pasado revista a las principales profecías bíblicas: 70 Semanas, Discurso Parusíaco, Katéjon y Apocalipsis.
b) Teología: en este caso, el énfasis estuvo en el tratado De Ecclesia. Se tradujeron/transcribieron muchos artículos e incluso un par de libros.
c) Miscelánea: de categorización un tanto más difícil, esta última sección contiene cosas espirituales, reseñas de libros o textos de autores que admiro, como León Bloy.
Las entradas seguirán siendo visibles e incluso podrá consultarse, creo que con provecho, el Índice Escriturístico.
Esta entrada permanecerá
siempre como la última y es posible que cada tanto agregue algunas otras, sobre
todo reseñas de libros.
Veni Domine Iesu!