miércoles, 28 de junio de 2023

La Armonía entre la Iglesia y la Sinagoga, vol. I (Reseña)

La Armonía entre la Iglesia y la Sinagoga, vol. I (Reseña),

por el Caballero P. L. B. Drach, Rabino converso;

Alfa Ediciones, 2023

 


Después de mucho trabajo puede ver la luz uno de los libros más macizos que se pueden encontrar en lo que toca a la controversia religiosa con los judíos.

El autor, Paul Drach, era un joven rabino a quien se le prometía un brillante futuro dentro de la sinagoga de París, pero que supo renunciar a todo por Cristo.

Se trata del primero de dos volúmenes que fueron escritos unos 20 años después de su conversión.

La tesis central del libro, tal como se nos indica en la introducción, es que los judíos siempre conocieron y creyeron por tradición los dos principales dogmas del catolicismo: la Santísima Trinidad y la Encarnación del Verbo, o como lo dice el mismo Drach, apenas comenzado el libro: 

"Este es el primer volumen de una serie de obras que nos proponemos publicar, con la ayuda de Dios, para mostrar la perfecta conformidad entre la doctrina de la antigua sinagoga, todavía fiel, heredera de la revelación primitiva, de la alianza de Abraham, de la ley del Sinaí, y la doctrina de la Iglesia que Jesucristo, Nuestro Señor, substituyó cuando ella, la sinagoga, se apartó del camino del Dios de Israel". 

En este primer volumen, después de un prefacio, sigue una a modo de carta a los israelitas en la que les detalla su vida y los motivos de su conversión y en la cual se pueden leer las desgarradoras páginas con todo lo que tuvo que sufrir tras su conversión, particularmente en lo que se refiere a su mujer y a sus tres hijos.

Luego sigue el tratado dedicado a la Santísima Trinidad y el conocimiento que de ella tuvieron los judíos por medio, sobre todo, de la tradición, pero también de muchos pasajes bíblicos que aluden a ella.

La erudición del autor es realmente apabullante: el conocimiento de la literatura rabínica, y bíblica; el manejo de las lenguas, antiguas y modernas, todo ello contribuye a hacer de este libro algo único. Y como si nada de esto fuera suficiente, el autor posee una gracia y buen tacto para decir las cosas que le dan esa unción propia de un hombre de oración.

Cada una de las secciones y capítulos finalizan con unas notas, de desigual extensión, en las cuales amplía los temas analizados en el cuerpo de la obra. En algunos casos se trata de verdaderos tratados, como la Instrucción sobre el Talmud, donde explica largo y tendido todo lo necesario para saber sobre este tema, tan poco conocido; o también la exégesis sobre el altar al Dios desconocido, del que nos habla San Pablo en los Hechos de los Apóstoles.

Los lectores del blog seguramente conocerán al autor y a su obra, al menos a grandes rasgos, pues ya hemos publicado algunas páginas de este libro (ver AQUI).

Por ahora sólo está disponible en Amazon (ver AQUI), pero confiamos que no tardará mucho en ser publicado, como siempre, por nuestro amigo de Lectio.

Nada mejor que terminar esta pequeña recensión con las palabras que cierran la contratapa: 

"Drach agradecía a Dios que este libro había sido el instrumento de la conversión de muchos israelitas. Con la esperanza puesta en Dios de que se digne repetir esos prodigios, presentamos al lector este primer volumen ad majorem Dei gloriam".

viernes, 23 de junio de 2023

Algunas notas a Apocalipsis XIV, 11-12

 11. Y el humo de su tormento por siglos de siglos sube y no tienen descanso día y noche los que adoran a la Bestia y a su imagen y (¿esto es?) si alguno recibe la marca de su nombre”. 

Concordancias: 

ὁ καπνὸς (el humo): cfr. Hech. II, 19. Apoc. VIII, 4; IX, 2-3.17-18; XV, 8; XVIII, 9.18; XIX, 3. 

βασανισμοῦ (tormento): cfr. cfr. Apoc. IX, 5; XVIII, 7.10.15 (Babilonia); Mt. VIII, 6; XIV, 24; Mc. VI, 48; II Ped. II, 8. Ver Mt. VIII, 29; Mc. V, 7; Lc. VIII, 28 (Demonios atormentados); Apoc. XI, 10 (Dos Testigos a los habitantes de la tierra); XII, 10 (Mujer vestida de sol); XIV, 10; XX, 10 (Adoradores de la Bestia - Habitantes de la tierra en el lago de fuego y azufre). 

Εἰς αἰῶνας αἰώνων (por siglos de siglos): cfr. Apoc. I, 6.18; IV, 9-10; V, 13-14; VII, 12; X, 6; XI, 15; XV, 7; XIX, 3; XX, 10; XXII, 5. 

ἀναβαίνει (sube): cfr. Apoc. IV, 1; VII, 2; VIII, 4; IX, 2; XI, 7.12; XIII, 1.11; XVII, 8; XIX, 3; XX, 9. 

καπνὸς τοῦ βασανισμοῦ αὐτῶν εἰς αἰῶνας αἰώνων ἀναβαίνει (el humo de su tormento sube por siglos de siglos): Apoc. XVIII, 9.18 se dice de las ruinas de Babilonia: “El humo de su incendio que sube por los siglos de los siglos”. 

ἀνάπαυσιν (descanso): cfr. Mt. XI, 29; XII, 43; Lc. XI, 24; Apoc. IV, 8. Al contrario de los Mártires tanto del quinto Sello (VI, 11) como del Anticristo (XIV, 13). A ellos parecería aludir Jesús en Mt. XI, 28 s. 

ἡμέρας καὶ νυκτὸς (día y noche): cfr. Lc. II, 37; XVIII, 7; Hech. IX, 24; XX, 31; I Tes. II, 9; II Tes. III, 8; I Tim. V, 5; II Tim. I, 3; Apoc. IV, 8; VII, 15; XII, 10; XX, 10. 

οἱ προσκυνοῦντες (los que adoran): cfr. Apoc. IX, 20; XIII, 8.12; XIV, 9; XX, 4. (Parecería que siempre en sentido peyorativo de idolatría). 

Veneración: Apoc. III, 9; IV, 10; V, 14; VII, 11; XI, 16; XIII, 4.15; XIV, 7; XVI, 2; XIX, 4.10.20; XXII, 8-9.

 Duda: Apoc. XI, 1; XV, 4. 

Cfr. Apoc. XIX, 10. 

θηρίον (Bestia): cfr. Apoc. XI, 7; XIII, 1-4.11-12.14-15.17-18; XIV, 9; XV, 2; XVI, 2.10.13; XVII, 3.7-8.11-13.16-17; XIX, 19-20; XX, 4.10. Ver Apoc. VI, 8; XVIII, 2. 

Εἰκόνα (imagen): cfr. Mt. XXII, 20; Mc. XII, 16; Lc. XX, 24 (el César); Rom. I, 23 (los ídolos); Apoc. XIII, 14-15; XIV, 9; XV, 2; XVI, 2; XIX, 20; XX; 4 (la Bestia). 

Λαμβάνει (recibe): cfr. Apoc. II, 17; XIV, 9; XIX, 20; XX, 4. 

χάραγμα (marca): cfr. Hech. XVII, 29; Apoc. XIII, 16-17; XIV, 9; XVI, 2; XIX, 20; XX, 4. 

Ὄνόματος (nombre): cfr. Apoc. II, 3.13.17; III, 1.4-5.8.12; VI, 8; VIII, 11; IX, 11; XI, 13.18; XIII, 1.6.8.17; XIV, 1; XV, 2.4; XVI, 9; XVII, 3.5.8; XIX, 12-13.16; XXI, 12.14; XXII, 4. 

 

Comentario: 

“Si alguno recibe la marca de su nombre”, cfr. el premio al vencedor de la Iglesia de Pérgamo. 

Lo que anuncia el tercer ángel está relacionado con la falta de arrepentimiento de los habitantes de la tierra al recibir las plagas. Cfr. Apoc. XVI, 9.11.21. 

 

12. Aquí la perseverancia de los Santos está, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. 

lunes, 19 de junio de 2023

Algunas notas a Apocalipsis XIV, 9-10

 9. Y otro ángel, un tercero, los siguió, diciendo con voz grande: “Si alguno adora a la Bestia y a su imagen y recibe una marca sobre su frente o sobre su mano, 

Concordancias: 

Ἀγγελος (ángel): cfr. Mt. XI, 10; Mc. I, 2; Lc. VII, 27 (San Juan Bautista); Lc. VII, 24; IX, 52 (mensajeros); Sant. II, 25 (dos mensajeros de Josué); Apoc. I, 1; V, 2; VII, 2; VIII, 3-5.13; X, 1.5.8-10; XIV, 6.8.15.18; XVIII, 1.21; XIX, 17; XXII, 16 (San Gabriel); VIII, 2.6.8.10.12; IX, 1.13-14; X, 7; XI, 15 (7 Arcángeles que tocan las siete trompetas); I, 20; II, 1.8.12.18; III, 1.7.14 (Jerarquía); III, 5; V, 11; VII, 1.2.11; XIV, 10 (ángeles); IX, 11 (ángel del abismo); IX, 14-15 (ángeles malos de la sexta Trompeta); XII, 7 (ángeles de San Miguel); XII, 7.9 (ángeles de Satanás); XIV, 17.19 (un ángel con la hoz afilada); XV, 1.6-8; XVI, 1; XVII, 1.7; XXI, 9; XXII, 8 (ángeles de las siete Copas); XVI, 5 (ángel de las aguas); XX, 1 (San Miguel); XXI, 12 (12 Apóstoles); XXII, 6 (¿Cristo?). 

Ἠκολούθησεν (siguió): cfr. Apoc. VI, 8; XIV, 4.8.13; XIX, 14. 

Φωνῆ μεγάλη (voz grande): cfr. Apoc. I, 10; V, 2.12; VII, 2; VIII, 13; X, 3; XI, 12; XII, 10; XIV, 7.15.18; XVI, 1.17; XIX, 1.17; XXI, 3. Ver Apoc. I, 12; IV, 1; XI, 15. 

Προσκυνεῖ (adora): cfr. Apoc. IX, 20; XIII, 8.12; XIV, 11; XX, 4. (Parecería que siempre en sentido peyorativo de idolatría). 

Veneración: Apoc. III, 9; IV, 10; V, 14; VII, 11; XI, 16; XIII, 4.15; XIV, 7; XVI, 2; XIX, 4.10.20; XXII, 8-9. 

Duda: Apoc. XI, 1; XV, 4. 

Cfr. Apoc. XIX, 10. 

θηρίον (Bestia): cfr. Apoc. XI, 7; XIII, 1-4.11-12.14-15.17-18; XIV, 11; XV, 2; XVI, 2.10.13; XVII, 3.7-8.11-13.16-17; XIX, 19-20; XX, 4.10. Ver Apoc. VI, 8; XVIII, 2. 

Εἰκόνα (imagen): cfr. Mt. XXII, 20; Mc. XII, 16; Lc. XX, 24 (el César); Rom. I, 23 (los ídolos); Apoc. XIII, 14-15; XIV, 11; XV, 2; XVI, 2; XIX, 20; XX; 4 (la Bestia). 

Λαμβάνει (recibe): cfr. Apoc. II, 17; XIV, 11; XIX, 20; XX, 4. 

χάραγμα (marca): cfr. Hech. XVII, 29; Apoc. XIII, 16-17; XIV, 11; XVI, 2; XIX, 20; XX, 4. 

μετώπου (frentes): Sólo en el Apoc. cfr. Apoc. IX, 4; XIII, 16-17; XIV, 1; XVII, 5; XX, 4; XXII, 4. 

χεῖρα (manos): cfr. Apoc. I, 16; VI, 5; VII, 9; VIII, 4; X, 2.8.10; XIII, 16; XIV, 14; XVII, 4; XIX, 2; XX, 1.4. 

 

Comentario: 

Straubinger: “La Bestia: el Anticristo (cf. XIII, 15), en lo cual se confirma su carácter escatológico que no permite confundirlo con ningún personaje de la historia antigua (cfr. XIII, 18 y nota). Así lo señalaba ya San Agustín al presentar como cuatro hechos inseparables “la venida de Elías Tesbita, la conversión de los judíos, la persecución del Anticristo y la Parusía de Cristo”. Por donde vemos que en los misterios apocalípticos la parte de Israel es mayor de lo que solemos pensar (cf. v. 19 y nota) y que la inteligencia de lo que de ellos ha quedado escondido no depende tanto de la información sobre las circunstancias históricas en que fue escrita la profecía cuanto de los designios de Dios que, de esta como de las demás, nos dice que estas cosas se entenderán a su tiempo (Jer. XXX, 24). Así será sin duda con las voces de los siete truenos (X, 4 y nota), como con lo que se dijo a Daniel en Dan. XII, 9-10. Entonces “aumentará” el conocimiento (Dan. XII, 4. Cfr. nuestra introducción al Cantar de los Cantares)”. 

10. también éste beberá del vino del furor de Dios, del mezclado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de ángeles santos y delante del Cordero. 

miércoles, 14 de junio de 2023

Algunas notas a Apocalipsis XIV, 8

 8. Y otro, un segundo ángel, siguió diciendo: “Ha caído, ha caído Babilonia la grande, que del vino del furor de su fornicación abrevó a todas las naciones”. 

Concordancias: 

Ἀγγελος (ángel): cfr. Mt. XI, 10; Mc. I, 2; Lc. VII, 27 (San Juan Bautista); Lc. VII, 24; IX, 52 (mensajeros); Sant. II, 25 (dos mensajeros de Josué); Apoc. I, 1; V, 2; VII, 2; VIII, 3-5.13; X, 1.5.8-10; XIV, 6.9.15.18; XVIII, 1.21; XIX, 17; XXII, 16 (San Gabriel); VIII, 2.6.8.10.12; IX, 1.13-14; X, 7; XI, 15 (7 Arcángeles que tocan las siete trompetas); I, 20; II, 1.8.12.18; III, 1.7.14 (Jerarquía); III, 5; V, 11; VII, 1.2.11; XIV, 10 (ángeles); IX, 11 (ángel del abismo); IX, 14-15 (ángeles malos de la sexta Trompeta); XII, 7 (ángeles de San Miguel); XII, 7.9 (ángeles de Satanás); XIV, 17.19 (un ángel con la hoz afilada); XV, 1.6-8; XVI, 1; XVII, 1.7; XXI, 9; XXII, 8 (ángeles de las siete Copas); XVI, 5 (ángel de las aguas); XX, 1 (San Miguel); XXI, 12 (12 Apóstoles); XXII, 6 (¿Cristo?). 

Ἠκολούθησεν (siguió): cfr. Apoc. VI, 8; XIV, 4.9.13; XIX, 14. 

Ἔπεσεν (ha caído): cfr. Mt. VII, 24-27; XXI, 44; Lc. VI, 46-49; X, 8; XI, 17-23; XX, 18; XXIII, 30; Apoc. I, 17; II, 5; IV, 10; V, 8.14; VI, 13.16; VII, 11.16; VIII, 10; IX, 1; XI, 13.16; XVI, 19; XVII, 10; XVIII, 2; XIX, 4.10; XXII, 8. 

Βαβυλὼν (Babilonia): cfr. Mt. I, 11-12.17; Hech. VII, 43; I Ped. V, 13; Apoc. XVI, 19; XVII, 5; XVIII, 2.10.21. 

Βαβυλὼν μεγάλη (Babilonia la grande): cfr. Dan. IV, 27; Mt. VII, 24-27; Lc. VI, 46-49; Apoc. IX, 14; XVI, 12 (Éufrates); XVI, 19 (¿Babilonia?) XVI, 21; XVII, 1.5.18; XVIII, 2.16.18-19.21; XIX, 2 (Babilonia). Ver Apoc. XVIII, 10: “Babilonia, la ciudad, la fuerte”. 

Ἔπεσεν ἔπεσεν Βαβυλὼν ἡ μεγάλη (Ha caído, ha caído Babilonia la grande): cfr. Is. XXI, 9; Jer. L, 2; LI, 8; Mt. VII, 24-27; Lc. VI, 46-49; X, 18 (Satanás del cielo); XI, 17-23; Apoc. XVI, 19 (ciudades de los gentiles); XVIII, 2. 

οἴνου (vino): cfr. Apoc. VI, 6; XIV, 10; XVI, 19; XVII, 2; XVIII, 3.13; XIX, 15. 

θυμοῦ (furor): cfr. Apoc. XII, 12; XIV, 10.19; XV, 1.7; XVI, 1.19; XVIII, 3; XIX, 15. 

οἴνου τοῦ θυμοῦ (vino del furor): cfr. Apoc. XIV, 10 (Adoradores de la Bestia); XIX, 15 (¿Israel?); XV, 1.7; XVI, 1 (siete Copas); XVI, 19 (¿Naciones?). Ver Apoc. XIV, 19. 

πορνείας (fornicación): cfr. Mt. V, 32; Hech. XV, 20.29; XXI, 25; Apoc. II, 21; IX, 21; XVII, 2.4-5; XVIII, 3; XIX, 2. Ver Apoc. II, 14.20; XVIII, 9. Ver Mt. V, 27-28.32; XIX, 18; Mc. X, 19; Lc. XVI, 18; XVIII, 20; Apoc. II, 22. 

πεπότικεν (abrevó): Hapax en el Apoc. cfr. Mt. X, 42; XXV, 35.37.42; XXVII, 48; Mc. IX, 41; XV, 36; Lc. XIII, 15; I Cor. XII, 13. 

Ἐθνη (naciones): cfr. Mt. IV, 16; X, 18; XII, 18; XXIV, 9.14; XXV, 32; Mc. XIII, 10; Lc. II, 32; XXI, 24.25; Apoc. II, 26; X, 11; XI, 2.18; XII, 5; XV, 3-4; XVI, 19; XVIII, 3.23; XIX, 15; XX, 3.8; XXI, 24.26; XXII, 2. Ver. Apoc. V, 9; VII, 9; XI, 9; XIII, 7; XIV, 6; XVII, 15. 

Πάντα τὰ ἔθνη (todas las naciones): cfr. Apoc. XVIII, 3.23; XX, 3.8. Ver Apoc. XV, 4; XXI, 24.26; XXII, 2. 

 

Citas Bíblicas: 

sábado, 10 de junio de 2023

Algunas notas a Apocalipsis XIV, 7

 7. diciendo con voz grande: “Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio” y “Postraos ante el que hizo el cielo y la tierra y mar y fuentes de aguas”. 

Concordancias: 

Φωνῆ μεγάλη (voz grande): cfr. Apoc. I, 10; V, 2.12; VII, 2; VIII, 13; X, 3; XI, 12; XII, 10; XIV, 9.15.18; XVI, 1.17; XIX, 1.17; XXI, 3. Ver Apoc. I, 12; IV, 1; XI, 15. 

Φοβήθητε (temed): cfr. Mt. X, 26-31; Lc. XII, 4-9.22-34; Apoc. I, 17; II, 10; XI, 18; XIV, 7; XV, 4; XIX, 5. 

Δόξαν (gloria): cfr. Mt. XVI, 27; XIX, 28; XXIV, 30; XXV, 31; Mc. VIII, 38; X, 37; XIII, 26; Lc. IX, 26.31-32; XII, 27; XXI, 27; XXIV, 26; I, 14; XI, 40; XII, 41; XVII, 5.22.24; Hech. VII, 2.55; Col. III, 4; I Tes. II, 12; II Tes. I, 9; II, 14; Tit. II, 13; I Ped. I, 11; IV, 13; V, 1; Apoc. I, 6; IV, 9.11; V, 12-13; VII, 12; XI, 13; XV, 8; XVIII, 1; XIX, 1.7; XXI, 11.23-24.26. Ver Apoc. XV, 4; XVI, 9. Ver Apoc. XV, 4; XVIII, 7. 

δότε αὐτῷ δόξαν (dadle gloria): cfr. Apoc. XI, 13; XVI, 9; XIX, 7. Ver también Jos. VII, 19; I Reg. VI, 5; Is. XLII, 12; Jer. XIII, 16; Lc. XVII, 18; Jn. IX, 24; Hech. XII, 23; Rom. IV, 20. 

ἦλθεν (vino): cfr. Apoc. I, 7; III, 11; V, 7; VI, 1.3.5.717; VIII, 3; IX, 12; XI, 14.18; XIV, 15; XVI, 15; XVII, 1.10; XVIII, 10; XIX, 7; XXI, 9; XXII, 7.12.20. 

Ὥρα (hora): cfr. Apoc. III, 3.10; IX, 15; XI, 13; XIV, 15; XVII, 12; XVIII, 10.17.19. 

Κρίσεως (juicio): cfr. Mt. X, 15; XI, 22.24; XII, 36.41-42; XXIII, 33; Mc VI, 11; Lc. X, 14; XI, 31-32; Jn. V, 22.24.27.29-30; XII, 31; XVI, 8.11; II Tes. I, 5; Heb. IX, 27; X, 27; II Ped. II, 4.9.11; III, 7; I Jn. IV, 17; Jud. I, 6; Apoc. XVI, 7; XVIII, 10; XIX, 2. 

Προσκυνήσατε (postraos): cfr. Apoc. III, 9; IV, 10; V, 14; VII, 11; XI, 16; XIII, 4.15; XVI, 2; XIX, 4.10.20; XXII, 8-9. 

Latría: Apoc. IX, 20; XIII, 8.12; XIV, 9-11; XX, 4. (Parecería que siempre en sentido peyorativo de idolatría). 

Duda: Apoc. XI, 1; XV, 4. 

Cfr. Apoc. XIX, 10. 

οὐρανὸν (cielo): cfr. Apoc. IV, 1; VI, 13-14; VIII, 10; IX, 1; X, 6; XI, 6; XII, 4; XIII, 13; XIX, 11; XX, 1; XXI, 1-2. 

γῆν (tierra): cfr. Apoc. I, 5.7; V, 3.6.10.13; VI, 13.15; X, 2.5-6.8; XI, 4; XVII, 2.5.18; XVIII, 1.3.9; XIX, 2.19; XX, 8-9.11; XXI, 1.24. Ver Apoc. III, 10; VI, 4.8.10; VII, 1-3; VIII, 5.7.13; IX, 1.3-4; XI, 6.10.18; XII, 4.9.12-13.16; XIII, 3.8.11-14; XIV, 3.6.15-16.18-19; XVI, 1-2.18; XVII, 8; XVIII, 3.9.11.23-24. 

Θάλασσαν (mar): cfr. Apoc. V, 13; X, 6; XXI, 1. Ver Apoc. IV, 6; VII, 1-3; VIII, 8-9; X, 2.5.8; XII, 12.17; XIII, 1; XV, 2; XVI, 3; XVIII 17.19.21; XX, 8.13. 

οὐρανὸν… γῆν… Θάλασσαν (cielo… tierra… mar): V, 13 (cielo, tierra y mar); X, 6 (cielo, tierra y mar); XIV, 7 (cielo, tierra y mar); XX, 11 (tierra y cielo); XXI, 1 (cielo y tierra). 

πηγὰς (fuentes): cfr. Mc. V, 29; Jn. IV, 6.14; II Ped. II, 17; Apoc. VII, 17; VIII, 10; XVI, 4; XXI, 6. 

ὑδάτων (aguas): cfr. Apoc. I, 15; VII, 17; VIII, 10-11; XI, 6; XII, 15; XIV, 2; XVI, 4-5.12; VII, 1.15; XIX, 6; XXI, 6; XXII, 1.17. 

πηγὰς ὑδάτων (fuentes de aguas): cfr. Jn. IV, 14; Apoc. VII, 17; VIII, 10; XVI, 4; XXI, 6. Ver Jn. VII, 37-39; Apoc. XXII, 1.17. 

 

Citas Bíblicas: 

Mt. X, 28: “Y no temáis a los que matan el cuerpo, y que no pueden matar el alma; más temed a aquel que puede perder alma y cuerpo en la gehena”. 

Jn. XVI, 8-11: “Y cuando Él venga, presentará querella al mundo, por capítulo de pecado, por capítulo de justicia, y por capítulo de juicio: por capítulo de pecado, porque no han creído en Mí; por capítulo de justicia, porque Yo me voy a mi Padre, y vosotros no me veréis más; por capítulo de juicio, porque el príncipe de este mundo está juzgado”. 

 

Comentario: 

martes, 6 de junio de 2023

Algunas notas a Apocalipsis XIV, 6

 6. Y vi otro ángel volando en medio del cielo, teniendo un Evangelio eterno para evangelizar a los sentados sobre la tierra y a toda nación y tribu y lengua y pueblo, 

Concordancias: 

Ἀγγελον (ángel): cfr. Mt. XI, 10; Mc. I, 2; Lc. VII, 27 (San Juan Bautista); Lc. VII, 24; IX, 52 (mensajeros); Sant. II, 25 (dos mensajeros de Josué); Apoc. I, 1; V, 2; VII, 2; VIII, 3-5.13; X, 1.5.8-10; XIV, 8-9.15.18; XVIII, 1.21; XIX, 17; XXII, 16 (San Gabriel); VIII, 2.6.8.10.12; IX, 1.13-14; X, 7; XI, 15 (7 Arcángeles que tocan las siete trompetas); I, 20; II, 1.8.12.18; III, 1.7.14 (Jerarquía); III, 5; V, 11; VII, 1.2.11; XIV, 10 (ángeles); IX, 11 (ángel del abismo); IX, 14-15 (ángeles malos de la sexta Trompeta); XII, 7 (ángeles de San Miguel); XII, 7.9 (ángeles de Satanás); XIV, 17.19 (un ángel con la hoz afilada); XV, 1.6-8; XVI, 1; XVII, 1.7; XXI, 9; XXII, 8 (ángeles de las siete Copas); XVI, 5 (ángel de las aguas); XX, 1 (San Miguel); XXI, 12 (12 Apóstoles); XXII, 6 (¿Cristo?). 

Πετομένου (volando): cfr. Apoc. IV, 7; VIII, 13; XII, 14; XIX, 17. 

Ἐν μεσουρανήματι (por medio del cielo): Sólo en el Apoc. cfr. Apoc. XIV, 6; XIX, 17. 

εὐαγγέλιον (evangelio): Hapax en el Apoc. cfr. Mt. IV, 23; IX, 35; XXIV, 14; XXVI, 13; Mc. I, 1.14-15; VIII, 35; X, 29; XIII, 10; XIV, 9; XVI, 15; Hech. XV, 7; XX, 24. 

εὐαγγελίσαι (evangelizar): cfr. Mt. XI, 5; Lc. III, 18; IV 18.43; VII, 22; VIII, 1; IX, 6; XVI, 16; XX, 1; Apoc. X, 7. 

καθήμενος (sentado): cfr. Apoc. IV, 2-4.9-10; V, 1.7.13; VI, 2.4-5.8.16; VII, 10.15; IX, 17; XI, 16; XIV, 14-16; XVII, 1.3.9.15; XVIII, 7; XIX, 4.11.18-19.21; XX, 11; XXI, 5. 

τοὺς καθημένους ἐπὶ τῆς γῆς (los sentados sobre la tierra): cfr. Apoc. III, 10; VI, 10; XI, 10; XIII, 8.12.14; XVII, 2.8. 

ἔθνος (nación): cfr. Apoc. II, 26; V, 9; VII, 9; X, 11; XI, 2.9.18; XII, 5; XIII, 7; XIV, 8; XV, 3-4; XVI, 19; XVII, 15; XVIII, 3.23; XIX, 15; XX, 3.8; XXI, 24.26; XXII, 2. 

φυλὴν (tribu): cfr. Apoc. I, 7; V, 5.9; VII, 4-9; XI, 9; XIII, 7; XXI, 12. 

γλῶσσαν (lengua): cfr. Apoc. V, 9; VII, 9; X, 11; XI, 9; XIII, 7; XVI, 10; XVII, 15. 

λαόν (pueblo): cfr. Apoc. V, 9; VII, 9; X, 11; XI, 9; XIII, 7; XVII, 15; XVIII, 4; XXI, 3. 

ἔθνος καὶ γλῶσσαν καὶ λαόν (nación y lengua y pueblo): cfr. Apoc. V, 9; VII, 9; XVII, 15. 

ἔθνος καὶ φυλὴν καὶ γλῶσσαν καὶ λαόν (nación y tribu y lengua y pueblo): cfr. Apoc. V, 9; VII, 9; XI, 9; XIII, 7. 

 

Comentario: 

viernes, 2 de junio de 2023

Algunas notas a Apocalipsis XIV, 5

 5. Y en su boca no se halló mentira: inmaculados son. 

Concordancias: 

Στόματί (boca): cfr. Apoc. I, 16; II, 16; III, 16; XIX, 15.21 (Verbo); IX, 17-19 (sexta Trompeta); X, 9-10 (San Juan); XI, 5 (dos Testigos); XII, 15-16 (Dragón); XIII, 2.5-6 (Bestia); XVI, 13 (Dragón - Bestia del Mar – Falso Profeta). 

Εὑρέθη (se halló): Ver Apoc. II, 2; III, 2; V, 4; IX, 6; XII, 8; XVI, 20; XVIII, 14.21-22.24; XX, 11.15. 

Ψεῦδος (mentira): cfr. Jn. VIII, 44; Rom. I, 25; Ef. IV, 25; II Tes. II, 9.11; I Jn. II, 21.27; Apoc. XXI, 27; XXII, 5. Ver Mt. V, 11; Apoc. II, 2; III, 9; XXI, 8. 

Ἄμωμοί (irreprochables): Hapax en el Apoc. cfr. Ef. I, 4; V, 27; Fil. II, 15; Col. I, 22; Heb. IX, 14; I Ped. I, 19; Jud. I, 24. 

 

Citas Bíblicas: 

El Sal. XIV parece referirse a estos versículos: 

Jehová, ¿quién podrá morar en tu Tabernáculo?

¿Quién habitará en tu santo monte?

2. El que procede sin tacha

y obra justicia

y piensa verdad en su corazón,

3. cuya lengua no calumnia,

que no hace mal a su semejante,

ni infiere injuria a su prójimo;

4. que tiene por despreciable al réprobo,

y honra en cambio

a los temerosos de Jehová;

que no vuelve atrás,

aunque haya jurado en perjuicio propio;

5. que no presta su dinero a usura,

ni recibe sobornos contra el inocente.

6. El que así vive

no será conmovido jamás. 

Is. LIII, 9: “Se le asignó sepultura entre los impíos, y en su muerte está con el rico, aunque no cometió injusticia, ni hubo engaño en su boca”. 

 

Comentario: