martes, 19 de julio de 2022

Hacia un adecuado tratado teológico De Ecclesia, por Mons. Fenton (I de V)

 Hacia un adecuado tratado teológico De Ecclesia, por Mons. Fenton 

Nota del Blog: El siguiente texto está traducido del American Ecclesiastical Review 133 (1955), pág. 258–274.  

*** 

La teología escolástica, tal como la conocemos, está dividida en una serie de tratados. El objetivo evidente de esta disposición es incluir en el ámbito de la teología escolástica todas las verdades contenidas en el depósito de la revelación pública divina. Y, si se quiere alcanzar este propósito de manera efectiva, entonces cada tratado individual o tractatus debe exponer todo el material divinamente revelado directamente, pertinente al tema de ese tratado. En otras palabras, cada tratado de teología escolástica debe exponer todo lo que el magisterio católico enseña como doctrina divinamente revelada sobre el tema tratado. Se pretende presentar este material precisamente como ha sido y es enseñado por la ecclesia docens. 

Así pues, en un tratado de teología escolástica adecuadamente formado, debería haber una exposición de cada verdad que la Iglesia presenta como formalmente revelada y que se refiere directa e inmediatamente al tema del propio tractatus. Además, en un tratado adecuadamente organizado, estarían contenidas todas las explicaciones autoritativas que el magisterio ha dado sobre estas verdades formalmente reveladas, ya sea que tales explicaciones se presenten como de fide, como doctrinalmente ciertas, o como doctrina catholica. 

El trabajo propio de la sagrada teología comienza con este conjunto de verdades. Buscando una penetración intelectual de la enseñanza que los católicos aceptan con el asentimiento de fe divina, el trabajo de la ciencia teológica se ve muy obstaculizada si, en cualquier tratado individual, no se consideran algunos elementos del mensaje sobrenaturalmente revelado por Dios sobre el tema de ese tratado. Siempre existe el peligro de que esa falta de información conduzca a una inexactitud en la comprensión y explicación de parte del teólogo de lo que Dios enseña realmente en y a través de su Iglesia sobre el tema del que se ocupa el tratado. La inexactitud de la comprensión intelectual y de la explicación de la verdad divinamente revelada constituye un fracaso en el campo de la sagrada teología. 

En el estado actual de la teología escolástica es bastante obvio que el tratado De ecclesia Christi no contiene todo el material que debería. Para cualquier persona que conozca los libros del Nuevo Testamento, es dolorosamente evidente que hay varias verdades sobre la Iglesia que están claramente expuestas en estos escritos inspirados y que no son tratadas adecuadamente en el tratado sobre la Iglesia tal como está organizado en el manual promedio de teología dogmática fundamental. Como ejemplos muy evidentes, podemos tomar dos afirmaciones de Nuestro Señor sobre sus discípulos, los miembros de su ecclesia. Una de ellas se refiere al amor mutuo que debe haber en todos los miembros de la Iglesia. 

viernes, 15 de julio de 2022

He aquí que vengo, por Magdalena Chasles, Segunda Parte, Las Congregaciones alrededor del Anticristo (I de VI)

 4) Las Congregaciones alrededor del Anticristo

La congregación de Israel, si bien en sus comienzos, marca el principio del gran drama final. El rollo del Libro tendrá pronto sus últimos sellos abiertos y Cristo cumplirá su segunda parte. 

Sin embargo, son numerosos los judíos en la actualidad que se oponen al movimiento sionista, a la constitución de un hogar nacional. 

Hay dos grupos que se oponen: los que no quieren ser sino franceses, alemanes, polacos o de alguna otra nacionalidad, y los que parecen olvidar que pertenecen, antes que nada y a pesar de todo, al pueblo de Dios; los otros, los judíos ortodoxos, rabinos fieles a la Torá, esperan siempre la venida del Mesías, y son adversarios del Sionismo ateo, a la moral marxista, a las nuevas costumbres; han cortado los lazos. 

La creación de un Estado judío autónomo acercaría ciertamente a los judíos divididos, sobre todo si fuera reconstruido el Templo en Jerusalén y se retomaran los ritos mosaicos.

 Creemos que Inglaterra había sido señalada por Dios para cumplir esta magnífica misión cuando, como mandataria de la Palestina, podía hablar alto y fuerte a los árabes, pero temieron las reacciones musulmanas en algunas de sus colonias y desde 1933, obstaculizó la inmigración judía. 

Pero lo que Inglaterra temía perder se desmorona, su Imperio colonialista se desintegra. ¿No se trata de un juicio que cae sobre este país bíblico y que, mejor que ningún otro, podía comprender la inmensa angustia judía en tiempos de Hitler? ¿Qué le tiene reservado a Inglaterra la tercera guerra mundial? 

¿Será América lo suficientemente fuerte para esta tarea? Ciertamente, pero está unido con Inglaterra en Medio Oriente. 

¿No será acaso Rusia la que un día favorezca la congregación nacional judía y sepa utilizar los recursos del país, así como la remarcable inteligencia y el espíritu de iniciativa israelitas? La URSS podría entonces hacer un campo experimental para el desarrollo del marxismo, permitiendo una “Sinagoga del Estado”, basado en el modelo de la iglesia sumisa al Estado en la Rusia soviética. 

En todo caso, si no podemos aún designar a la nación que servirá para la ejecución del plan de Dios sobre su pueblo, sabemos muy bien quién es el que dirigirá este poderoso movimiento en favor de Israel. 

lunes, 11 de julio de 2022

Fiesta de San José, por el P. Bover (V de V)

 4. AUMENTO DEL CULTO LITÚRGICO 

En estos últimos años se han aumentado prodigiosamente los honores litúrgicos tributados a San José. Su fiesta del 19 de marzo, además de celebrarse con rito doble de primera clase, es de precepto para toda la Iglesia. A ella se ha añadido la solemnidad de su Patrocinio, celebrada asimismo con rito doble de primera clase y además con octava. En 1909 se aprobaron las Letanías de San José para recitarse públicamente. En 1919 se concedió un Prefacio propio para las Misas celebradas en honor de San José. Finalmente, en 1922 se introdujeron en la Recomendación del alma diferentes invocaciones y una oración propia a San José, especial patrono de los moribundos. Todas estas innovaciones litúrgicas conceden a San José honores singularísimos, no concedidos a otro santo alguno, fuera de la Madre de Dios: son, prácticamente, el reconocimiento. de la protodulía debida al glorioso Patriarca. 

Pero muchos, muchísimos, aspiran todavía a algo más: a que, en el Ordinario de la Misa, y principalmente en el Canon, se invoque o conmemore a San José después de la Virgen, siempre que se invoca o conmemora a su virginal Esposa; y, además, que, en las Letanías de los Santos, a la triple invocación de la Virgen Madre, siga inmediatamente la doble invocación de San José. Gravísimas son, sin duda, estas innovaciones, y que han de tropezar en serias dificultades, nacidas del espíritu de tradición o conservación, que siempre ha inspirado los actos de la Cátedra de San Pedro. Ni somos nosotros los llamados a resolver el delicado problema de la conveniencia u oportunidad de introducir esas gravísimas innovaciones. Lo que, a nosotros, simples fieles, nos toca es expresar humildemente nuestros deseos, rogar a Dios para que llegue la hora suspirada de verlos realizados y, si está en nuestras manos, interesar en favor de tan piadosa causa a aquellos a quienes por razón de su oficio o jerarquía corresponde presentar rendidamente a la Sede Apostólica los deseos y votos del pueblo cristiano. Por lo demás, la bondad con que el Romano Pontífice Pío XI se dignó aprobar y bendecir la intención general mencionada da alas a nuestra esperanza y nos permite vislumbrar el venturoso día en que, en la celebración diaria de la Santa Misa, y sobre todo en el sagrado Canon, tengamos el consuelo de poder invocar, junto con el nombre de María, el dulce nombre del Patriarca San José. 

5. FRUTOS QUE PUEDEN ESPERARSE DEL AUMENTO DE LA DEVOCIÓN A SAN JOSÉ 

Son muchos e imponderables los provechos que de este aumento de devoción a San José pueden esperarse, tanto para la santificación individual como para la prosperidad social, así de la familia cristiana como de la sociedad civil y principalmente de la Iglesia universal. Bastará enumerarlos rápidamente. 

Individualmente, a todo buen cristiano, hoy día más que nunca, es absolutamente necesario el espíritu de piedad, si no quiere ser víctima de la seducción fascinadora del mundo, cada día más procaz, más insolente, más corrompida y corruptora. Ahora bien, en San José hallará un modelo a la vez y un abogado de vida interior, de laboriosidad retirada, de íntima piedad. Las personas espirituales, principalmente, dedicadas por entero al servicio de Dios, tienen mucho que aprender y que imitar en aquel varón justo, exclusivamente consagrado al amor y al servicio de Jesús y de su divina Madre. 

jueves, 7 de julio de 2022

He aquí que vengo, por Magdalena Chasles, Segunda Parte, Israel Congregado, Misterio del Tiempo

 b) Misterio del Tiempo 

La inmigración judía que se apodera de la Palestina, y la hubiera poblado antes si los árabes y las naciones opositoras no la contuvieran, no es propulsada por un sentimiento religioso. 

El movimiento sionista es francamente agnóstico, opuesto a la fe ortodoxa de los ancestros e incluso, bajo la influencia soviética, tiene un tinte de marxismo. 

Semejante actitud, opuesta a Dios, parecería probar que el comienzo de la congregación no tendrá futuro y que el misterio que esconde el tiempo en el cual Israel se va a convertir es más grueso que nunca. 

Sin embargo, existe una maravillosa profecía de Ezequiel que nos puede esclarecer. Tiende a probar que la congregación se hará, efectivamente, sin Dios, al menos al comienzo; luego el Espíritu transformará a Israel y, por último, la terrible purificación lo refinará, como el oro en el crisol. 

Ezequiel fue transportado, en espíritu, en medio de un valle lleno de huesos secos, completamente secos: 

“Y me dijo: Hijo de hombre, ¿acaso volverán a tener vida estos huesos?

Yo respondí: Jehová, Señor, Tú lo sabes.

Entonces me dijo: Profetiza sobre estos huesos, y diles: ¡Huesos secos, oíd la palabra de Jehová!... He aquí que os infundiré espíritu y viviréis (con un espíritu de vida, puramente natural). Os recubriré de nervios, haré crecer carne sobre vosotros, os revestiré de piel y os infundiré espíritu para que viváis; y conoceréis que Yo soy Jehová.

Se juntaron los huesos, cada hueso con su hueso (correspondiente). Y miré y he aquí que crecieron sobre ellos nervios y carnes y por encima los cubrió piel; pero no había en ellos espíritu”. 

Israel, completamente desecado, separado, disperso, comienza a reunirse bajo el plano nacional; los huesos se juntaron, pero el espíritu está todavía ausente. Dios está lejos de su corazón. 

¿Cuánto tiempo durará? ¡Misterio del tiempo! No lo sabemos. 

Sin embargo, un día clamará una voz, como la del profeta, de parte del Señor: 

“Ven, oh espíritu –el Espíritu de verdadera vida– de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos –espirituales– y vivirán.

Entonces me dijo: Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Mira cómo dicen: Se han secado nuestros huesos y ha perecido nuestra esperanza; estamos completamente perdidos.

Por eso profetiza, y diles: Así dice Jehová, el Señor: He aquí que abriré vuestros sepulcros y os sacaré de vuestras tumbas, oh pueblo mío, y os llevaré a la tierra de Israel –un tiempo de gracia– Y al abrir Yo vuestros sepulcros y al sacaros de vuestras tumbas, conoceréis, oh pueblo mío, que Yo soy Jehová. E infundiré en vosotros mi espíritu y viviréis, y os daré reposo en vuestra tierra –otro tiempo de gracia-; y conoceréis que Yo, Jehová, lo he dicho, y Yo lo hago, dice Jehová” (Ez. XXXVII, 1-14). 

En la actualidad, Israel se junta como los huesos; es un hecho tangible. 

Como los huesos, incluso si se forman nervios y músculos, Israel no tiene el espíritu de Dios, no es movido más que por una fuerza materialista, y no puede ser elevado espiritualmente de la tierra. 

Sin embargo, el Espíritu divino soplará sobre los muertos y se levantarán. Sí, se levantarán, pero para conocer antes que nada la gran expiación, la que los profetas anunciaron en términos tan claros como las promesas del restablecimiento. 

“Es el tiempo de angustia para Jacob” (Jer. XXX, 7); 

“Vendrá tiempo de angustia cual nunca ha habido desde que existen naciones hasta ese tiempo” (Dan. XII, 1). 

Un gigantesco Yôm Kippur los lavará de todas sus faltas, infidelidades y rechazos pasados.

domingo, 3 de julio de 2022

Fiesta de San José, por el P. Bover (IV de V)

II. DEVOCIÓN A SAN JOSÉ 

CONSECUENCIA LÓGICA 

De todos estos títulos, y de otros que pudieran enumerarse, síguese lógicamente que hay que atribuir a San José un culto superior al de todos los demás santos del cielo, exceptuada, naturalmente, sola la Madre de Dios. En efecto, el culto que se tributa a los santos ha de responder a su dignidad y santidad, o, lo que es lo mismo, a la gloria de que actualmente gozan en el cielo y a la unión que tienen con Jesu-Cristo. Esta dignidad y santidad, esta gloria y unión, son no solamente el motivo, sino también la medida del culto que se les ha de tributar. Por consiguiente, si San José, después de la Virgen María, supera en dignidad a todos los demás santos, los aventaja a todos en santidad, goza de mayor gloria que todos en el cielo, está incomparablemente más que todos ellos unido a Jesu-Cristo, razón es que se le tribute un culto correspondiente, más noble y excelente que el que se tributa a todos los demás santos del cielo. Si San José, como escribe León XIII, “Sobresale él solo entre todos por su augustísima dignidad” (Encícl. Quamquam pluries, 15 agosto 1889), justo es que sobresalga también el culto que se le tribute. Así lo enseña el mismo León XIII: 

“El que, escogido para Esposo de la Virgen Madre de Dios, participó de su dignidad en virtud del lazo conyugal… sobresale con tal excelencia, que no hay obsequio a que no sea acreedor: excellit praestantia, ut nullo non sit obsequio prosequendus” (“Quod paucis”, 28 enero 1890). 

A este culto singular y superior debido a San José, muchos le dan el nombre de protodulía o suma dulía, para distinguirlo del culto de hiperdulía, debido a la Madre de Dios, y del de simple dulía, debido a los demás santos. Verdad es que el término de protodulía en sentido estricto y absoluto sólo del culto debido a Dios puede entenderse. Pero, si esta razón valiese, con mayor razón debería negarse a la Virgen el culto de hiperdulía, que en sentido igualmente estricto y absoluto a solo Dios puede rendirse. Y, sin embargo, no hay, que sepamos, teólogo alguno que, con Santo Tomás, no apellide hiperdulía el culto tributado a la Virgen: en sentido, ciertamente, más lato y relativo. En el mismo gsentido, pues, más lato y relativo, podemos llamar protodulía el culto singular que se debe a San José. 

2. EL AUMENTO DEL CULTO A SAN JOSÉ 

Grande es, sin duda, y mayor de día en día, la devoción que el pueblo cristiano profesa al patriarca San José. Ya León XIII, como antes Pío IX y después Benedicto XV, recordaba 

“Cuán entrañada está en el corazón de los cristianos la devoción al santo Patriarca, y con cuánta confianza tienen todos puesta su esperanza en su celeste patrocinio” (Quod erat, 3 de marzo 1891).

miércoles, 29 de junio de 2022

He aquí que vengo, por Magdalena Chasles, Segunda Parte, Israel Congregado, Misterio de la Tierra

 a) Misterio de la Tierra 

Si admitimos la congregación de Israel, a la luz profética, como un hecho cierto, dos cuestiones, sin embargo, permanecen obscuras: ¿dónde tendrá lugar esa congregación? ¿Cuándo tendrá lugar? Misterio de la tierra, misterio del tiempo. 

Parece que actualmente todo lo que concierne al país de la congregación de Israel está, para las miradas humanas, rodeado de incertidumbre. Un dilema angustioso se presenta: ¿de quién es la Palestina? 

Al alba del Sionismo, cuando Herzl lanzaba la idea; cuando, al fin de la guerra de 1914, Lord Balfour abría a los judíos la Palestina el 2 de noviembre de 1917; cuando Hitler, por su gesto abominable, exiliaba y perseguía a los judíos de Alemania, y que en masa se iban a refugiar en Palestina, creemos que las profecías se cumplen rápidamente y que toda la Palestina les será devuelta. 

Pero los árabes se levantaron, al principio, contra los judíos “invasores”, reclamando sus derechos de antiguos ocupantes. 

El conflicto árabe-israelí continuó, debido a los problemas y al terrorismo, desde el 13 de octubre de 1933. El alto Comisionado inglés los reprimió desde el comienzo y declaró que, si Gran Bretaña había aceptado el mandato de la Palestina desde hacía trece años, quería también al mismo tiempo facilitar el establecimiento de un hogar nacional judío y respetar al mismo tiempo los intereses de los árabes. 

En febrero de 1935, los jefes del Islam en Palestina se reunieron en Jerusalén, en congreso, en el salón de la escuela musulmana, cerca de la mezquita de Omar. Decretaron penas terribles contra aquellos que vendieran tierras a los judíos: los honores fúnebres les serían negados a aquellos malos descendientes de Ismael y sus cuerpos no serían enterrados en el recinto de los cementerios musulmanes. 

A menudo se desarrollaron grandes manifestaciones contra los Sionistas, con juramentos sobre el Corán, a fin de que no se les cediera un poco de tierra a los judíos. 

sábado, 25 de junio de 2022

Fiesta de San José, por el P. Bover (III de V)

 4. SANTIDAD DE SAN JOSÉ 

Esposo de la Madre de Dios, Padre del Hijo de Dios, elevado al orden de la unión hipostática, San José alcanzó la eminente santidad que a tan soberanas prerrogativas correspondía. Y, como por estas prerrogativas, San José excede en dignidad a todos los santos, a excepción solamente de la Madre de Dios, así los aventaja incomparablemente a todos en gracia y santidad. 

“Ley es general de todas las gracias singulares que a alguna criatura racional se comunican, escribe San Bernardino de Sena, que, cuando la divina gracia escoge a uno para alguna gracia singular o para algún sublime estado, le otorgue todos los carismas que a la tal persona así escogida y a su oficio le son necesarias y copiosamente la adornan. Lo cual principalmente se verificó en San José, Padre putativo de nuestro Señor Jesu-Cristo y verdadero Esposo de la Reina del mundo y Señora de los Ángeles…: oficio que San José cumplió con toda fidelidad” (Sermón I de San José). 

Con razón, pues, escribía Su Santidad Benedicto XV: 

“¡Con cuántas y cuán excelentes virtudes adornó San José la humildad de su condición y de su fortuna! Con aquellas ciertamente con que debía resplandecer el que era Esposo de Maria Inmaculada y que era tenido como Padre de Jesús Señor nuestro” (Motu proprio Bonum sane, 25 Jul. 1920). 

Fácil cosa fuera acumular razones y testimonios que pusiesen de manifiesto la santidad encumbrada y singular del glorioso Patriarca. Pero basta lo dicho para demostrar una verdad tan evidente. 

5. PATRONATO DE LA IGLESIA UNIVERSAL