jueves, 30 de octubre de 2014

Castellani y el Apocalipsis, XIII: La Guerra de los Continentes y el Armagedón

XIII

La Guerra de los Continentes y el Armagedón

Aquí y allí, a través de las páginas de su comentario, Castellani hace referencia a una "Guerra de Continentes", a una tercera guerra mundial.

Nos parece que hay como una idea fija en Castellani sobre este tema, y creemos que no hay nada ni remotamente por el estilo en el Apocalipsis, a menos[1] que por esta guerra se entienda la del segundo sello que abarcará una cuarta parte del mundo… pero para Castellani el segundo sello es pasado[2].

Las citas son numerosas y es posible que se nos haya pasado más de una. Trataremos de analizar brevemente algunas de ellas (negritas siempre nuestras):

En el Excursus C, en su Esqueleto, dice (pag. 86):

"La Visión del Segador Sangriento alude a la gran guerra de Continentes".

Ante estas palabras uno se queda mudo. A veces uno tiene la sensación de que estamos leyendo dos libros diferentes…

El texto del cap. XIV reza:

14. Y vi y he aquí una nube blanca y sobre la nube uno sentado, semejante a Hijo de hombre, que tenía en su cabeza una corona de oro, y en su mano una hoz afilada.
15. Y salió del templo otro ángel, clamando con gran voz al que estaba sentado sobre la nube: “Echa tu hoz y siega, porque ha llegado la hora de segar, pues la mies de la tierra está completamente seca”.
16. Y el que estaba sentado sobre la nube arrojó su hoz sobre la tierra y la tierra fue segada.
17. Y salió otro ángel del templo que está en el cielo teniendo también una hoz afilada.
18. Y del altar salió otro ángel, el que tiene autoridad sobre el fuego, y llamó con gran voz al que tenía la hoz afilada, diciendo: “Echa tu hoz afilada y vendimia los racimos de la viña de la tierra, porque sus uvas están maduras”.
19. Y arrojó el ángel su hoz sobre la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y arrojó (la vendimia) en el lagar grande del furor de Dios.
20. Y el lagar fue pisado fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre que llegó hasta el freno de los caballos, por espacio de mil seiscientos estadios.

Esta imagen de la Siega corresponde a la parábola de la cizaña (Mt. XIII), en la cual Nuestro Señor explica:


39. La siega es la consumación del siglo. Los segadores son los ángeles.
40. De la misma manera que se recoge la cizaña y se la echa al fuego, así será en la consumación del siglo.
41. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino todos los escándalos, y a los que cometen la iniquidad,
42. y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes.

Ni una sola palabra sobre una guerra de Continentes.

Todo esto que decimos se confirma además por los versículos 6 ss del mismo capítulo XIV donde se habla cronológicamente de tres diversos sucesos: anuncio de la llegada de la hora del juicio, juicio a Babilonia y juicio a las dos Bestias y a sus adoradores[3] y lo que sigue después es el Juicio de las Naciones, el cual nada tiene que ver con una guerra.

Sigamos.

Al hablar del águila que anuncia el toque de las tres últimas trompetas Castellani comenta (pag. 118):

"Lo que viene ya es del Anticristo: herejías totales en todo sentido, la guerra de los continentes, la Parusía".

Y luego, un poco más ex professo (pag. 124), al describir la sexta Trompeta:

"La guerra de los Continentes. Los cuatro ángeles atados más allá del Éufrates son cuatro Reyes o Reinos de Oriente, como dice después el Profeta".

Y en pag. 189, comentando el cap. XIV del que hablamos más arriba, dice:

"La figura de la vendimia se mezcla con imágenes bélicas: sangre, caballos, ciudad defendida, ancho campo de batalla. Todas las imágenes de matanzas que se hallan al final de este libro se refieren a una misma cosa, la Guerra de los Continentes".

Y en pag. 199 al comentar la sexta Copa:

"Llegamos a la Granguerra…".

Y un poco más abajo, al hablar del Armagedón (pag. 203 s):

"Cierra Juan esta Redoma con la referencia a la Granguerra; para narrar en la siguiente la catástrofe de la Ciudad Capitalista (…) No designa aquí lugar geográfico ninguno; es el lugar simbólico en que serán deshechas para siempre las fuerzas del Mal; y concretamente señala la Guerra de los Continentes; o sea, del Oriente contra el Occidente".

Veamos.

La batalla del Armagedón de XVI, 16 es la misma del cap. XIX, 11 ss, y que vemos tan gráficamente descrita en el Salmo II:

"¿Por qué se amotinan las gentes, y las naciones traman vanos proyectos? Se han levantado los reyes de la tierra, y a una se confabulan los príncipes contra Yahvé y contra su Ungido…".

Notemos además que más arriba (pag. 124) al hablar sobre la sexta Trompeta afirma que coincide con la Guerra de los Continentes, que sería la misma que la del Armagedón; sin embargo, sabemos por el análisis de Apoc. VIII, 11 y XI, 13-14 que la sexta Trompeta tiene lugar tres días y medio después del comienzo del reinado del Anticristo, con lo cual de ser así, se seguiría que ese sería el lapso de su reinado.

Y ya para finalizar:

Al comentar XVI, 20 s: "Y toda isla huyó, y montañas no se hallaron. Y cayó del cielo sobre los hombres granizo del tamaño de un talento; y los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del granizo, porque esta plaga fue sobremanera grande", donde se describe la destrucción de Babilonia, vuelve a insistir sobre lo mismo diciendo (pag. 207):

"Estamos en la Granguerra…".

Y en pág. 269 s:

"La espada, la armadura, el corcel blanco, los ejércitos celestes - de la Visión 14 y el Capítulo XIX, 11 - son simples símbolos del poder soberano de Cristo; las dos o tres matanzas de las últimas Visiones las harán los hombres, y se refieren todas a la Guerra de los Continentes. Cristo no se va a poner a pelear mano a mano con la Fiera, eso quisiera ella".

Sed contra est que el mismo San Pablo afirma que es Nuestro Señor quien destruye los ejércitos del Anticristo:

II Tes. II, 8: "Y entonces se hará manifiesto el inicuo, a quien el Señor Jesús matará con el aliento de su boca y destruirá con la manifestación de su Parusía".

Lo mismo dígase de Is. LXIII, 1 ss que es un eco del cap. XIX del Apocalipsis, como todos lo reconocen.


Conclusión: hasta aquí un breve repaso, con algunas pequeñas notas, de los lugares en los cuales Castellani habla de la tan mentada "guerra de Continentes".

Si ha de venir o no una guerra mundial no lo sabemos. Lo único que afirmamos es que no hay en las Escrituras (hasta donde sabemos) nada que lo indique. Insistimos en que lo que más se acerca a una guerra mundial (y si así quieren llamarla no nos oponemos en absoluto) es lo narrado en el segundo Sello que coincide con las "guerras y rumores de guerras" de las que habla Nuestro Señor en el discurso Parusíaco (Mt. XXIV, 6-7 y Mc. XIII, 7-8). Pero ciertamente esta guerra va a ser más corta[4] que las dos guerras mundiales del siglo XX, como puede verse por el hecho de que tiene lugar durante la prédica de Elías.

Sea lo que sea de todo esto, creemos que las pruebas que aduce Castellani en defensa de su "guerra mundial" no tienen sustento alguno.

Y esto basta para nuestro propósito.

Vale!




[1] Cabe otra posibilidad y es lo que se lee en la sexta Trompeta donde se dice que muere "un tercio de los hombres" (IX, 18), lo cual parecería argüir en favor de una guerra mundial. No es este el momento de dar nuestra interpretación sobre este pasaje puesto que ha de quedar para un momento más oportuno. Nos contentaremos con señalar dos cosas:

1) Las tres últimas trompetas caen sobre "los habitantes de la tierra" (VIII, 13), pero ya hemos visto AQUI y AQUI que éste es un grupo muy determinado y específico de personas y por lo tanto la matanza recae sobre un tercio de este grupo y no de toda la humanidad.

2) La tierra y el mar designan también en el Apocalipsis lugares muy específicos que nada tienen que ver con todo el orbe y sus mares.

[2] ¿O no? Vaya uno a saber. Al comentar el segundo sello dice: "Todos los exégetas ven la Guerra en este Caballo; y más los que han visto últimamente dos "grandes" guerras y el prepararse de una Tercera" (pag. 106).
Sin embargo el tercer sello es la carestía post I y II guerra mundial, ¿y post III?

[3] Sobre esto ya habíamos hablado algo AQUI.

[4] Tenemos razones para creer que va a durar unos seis meses cuanto mucho.