El Milenarismo y el Magisterio Eclesiástico
Este ensayo va a estar
dividida en 3 partes:
I) Qué es (y qué no es) el Milenarismo.
II)
Análisis del Milenarismo de los Padres y exégetas católicos, y su
contraposición con otras dos clases de Milenarismos erróneos, e incluso
heréticos.
III)
Posición del Magisterio de la Iglesia sobre el Milenarismo Patrístico.
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Lo primero que tenemos que hacer es citar el capítulo XX del Apocalipsis, que es de donde se sacan común, aunque no únicamente, los argumentos.
1. Y vi un ángel que descendía del cielo y tenía en su mano la llave del abismo y una gran cadena.
2. Y se apoderó del dragón, la
serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo encadenó por mil años,
3. y lo arrojó al abismo que cerró y sobre el cual puso sello para que no sedujese más a las naciones,
hasta que se hubiesen cumplido los mil años, después de lo cual ha de ser
soltado por un poco de tiempo.
4. Y vi tronos; y se sentaron en ellos, y les fue dado juzgar, y (vi) a las
almas de los que habían sido degollados a causa del testimonio de Jesús y a
causa de la Palabra de Dios, y a los que no habían adorado a la bestia ni a su
estatua, ni habían aceptado la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.
5. Los restantes de los muertos no
tornaron a vivir hasta que se cumplieron los mil años. Esta es la primera
resurrección.
6. ¡Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección!
Sobre éstos no tiene poder la segunda muerte, sino que serán sacerdotes de Dios
y de Cristo, con el cual reinarán los
mil años.
7. Cuando se hayan cumplido los mil
años Satanás será soltado de su prisión,
8. y se irá a seducir a los pueblos que están en los cuatro ángulos de la
tierra, a Gog y Magog a fin de juntarlos para la guerra, el número de los
cuales es como la arena del mar.
9. Subieron a la superficie de la tierra y cercaron el campamento de los
santos y la ciudad amada; más del cielo bajó fuego [de parte de Dios] y los
devoró.
10. Y el Diablo, que los seducía,
fue precipitado en el lago de fuego y azufre, donde están también la bestia y el falso profeta; y serán
atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
11. Y vi un gran trono esplendente
y al sentado en él, de cuya faz huyó la tierra y también el cielo; y no se
halló más lugar para ellos.
12. Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, en pie ante el trono y se abrieron libros -se
abrió también otro libro que es el de la vida- y fueron juzgados los muertos, de acuerdo
con lo escrito en los libros, según sus obras.
13. Y el mar entregó los muertos
que había en él; también la muerte y el
Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.
14. Y la muerte y el Hades fueron arrojados en el lago de fuego. Esta es la
segunda muerte: el lago de fuego.
15. Si alguno no se halló inscrito en el libro de la vida, fue arrojado al
lago de fuego.
I. Qué es el Milenarismo
Al decir de Straubinger, el Milenarismo es:
“La interpretación que, tomando literalmente el milenio como reinado
de Cristo, coloca esos mil años de los vv. 2-7 entre dos resurrecciones,
distinguiendo como primera la de los vv. 4-6, atribuida sólo a los justos, y
como segunda y general la mencionada en los vv. 12-13 para el juicio final del
v. 11”.
Es decir, para el Milenarista, el orden de los acontecimientos sería más o menos el siguiente:
Destrucción del Anticristo – Juicio de las Naciones – Parusía – Primera Resurrección – Reino Milenario – Resurrección General (segunda resurrección) – Juicio Final.
A esta opinión se le oponen otras dos interpretaciones a este capítulo del Apocalipsis.
En primer
lugar, y acaso la más conocida, es la interpretación alegórica (por darle un nombre) que inmortalizó San Agustín. Es
muy sencilla por su brevedad, pues lo que hace simplemente es eliminar la primera
Resurrección y el Reino Milenario y colocar el resto de los acontecimientos prácticamente
en un solo instante.
Cuando Nuestro Señor aparezca
en su segunda Venida, van a resucitar todos los muertos y van a ser juzgados en
el juicio final.
Para compararla con la
otra opinión, tenemos:
Parusía: Destrucción del Anticristo – Juicio de las Naciones – Resurrección General – Juicio Final.
Es decir, lo que para el Milenarista sucede en mil años, para el “alegórico” todo sucede al mismo tiempo.
A estas dos opiniones cabe agregar una tercera posición intermedia que, créase o no, tiene partidarios de la talla de un Santo Tomás o de un Cornelio Alápide.
Van Rixtel llama a
esta escuela “intervencionista no-milenarista”. Bien, lo importante no
es tanto el nombre como su contenido, y esta teoría es un término medio de
las otras dos, pues cree que después de la destrucción del reino del Anticristo,
la Iglesia gozará de un gran período de paz.
La sucesión de los
acontecimientos sería algo así:
Destrucción del Anticristo – Reino de la Iglesia – Parusía: Juicio de las Naciones (¿?) – Resurrección General – Juicio Final.
Esta teoría tiene en común con la “alegórica” el hecho de negar la primera resurrección y la presencia de Cristo en la tierra durante ese tiempo de paz, y con los milenaristas concuerda en no identificar la destrucción del Anticristo con el final de la historia humana.
Dicho de otra manera, esta
teoría difiere de los milenaristas en dónde colocan la Parusía, pues para
el Milenarista es al comienzo del reinado (con la consiguiente resurrección
primera), mientras que, para la escuela de Santo Tomás, es hacia el final de
ese reino.