viernes, 30 de noviembre de 2012

Introducción de León Bloy a la Vie de Mélanie, Bergère de la Salatte, écrite par elle-même (V de VII)

V

María es el Paraíso terrestre, nunca lo repetiré lo suficiente. Sin embargo, ¿qué es este paraíso terrestre y dónde se encuentra? En los tiempos de fe hubo cristianos que lo buscaron. Raimundo Lulio parece haber pensado en él y se dice que Cristóbal Colón no desesperaba encontrarlo en las Antillas o un poco más lejos. Solamente Mélanie ha encontrado el Paraíso terrestre,  ya muy conocido con anterioridad a ella, pero sin denominación precisa – como se descubre un tesoro que está bajo los pies de todo el mundo- y por efecto de un milagro de iluminación interior.
El Paraíso terrestre es el Sufrimiento, y no hay otro. En realidad el hombre está siempre en el Jardín de la Voluptuosidad y su expulsión no es sino una apariencia. Sólo después de la Desobediencia se vio desnudo, y vio desnudos la tierra y todo lo que ella contiene, supo que el sufrimiento no es más que la voluptuosidad completamente desnuda. Innumerables santos pudieron tener este presentimiento, pero nada más que un presentimiento, puesto que la Era de lo Absoluto no había comenzado todavía.
Estaba reservado a una pastorcita, a una niña sin conocimiento humano alguno, sin otra cultura que la que se puede recibir en la Escuela primaria de los Ángeles; sólo a ella le incumbió el deber de ser la anunciadora y profetisa del Cristianismo Absoluto. Esa era toda su misión.

jueves, 29 de noviembre de 2012

2 de Noviembre: Conmemoración de todos los Fieles Difuntos (V de V)

Nota del Blog: tomado de "Sed Luz", Tomo 3, de Benito Baur O.S.B. (1946).


El Mes de las Animas.
La Comunión do los Santos.

1. "Señor, dales el reposo eterno y brille para ellos la luz perpetua. Libra a las almas de todos los fieles difuntos de todos los vínculos de sus pecados. Ayúdalas con tu gracia. Haz que las almas de los difuntos, purificadas y libres de sus pecados por virtud de este sacrificio, alcancen el perdón y el descanso eterno." Así es como debemos suplicar a Dios por las pobres almas del purgatorio. Sabemos que podemos amar y ser útiles a nuestros queridos muertos hasta más allá de la tumba. Los santos lazos que nos unieron a ellos durante su vida mortal no se han roto con la muerte. Continuamos viviendo todavía con ellos, y ellos con nosotros, en un constante y sobrenatural intercambio, fundado sobre la Comunión de los Santos.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

2 de Noviembre: Conmemoración de todos los Fieles Difuntos (IV de V)

Nota del Blog: tomado de "Sed Luz", Tomo 3, de Benito Baur O.S.B. (1946).


El Mes de las Ánimas. Las pobres almas.

1. Dos afectos fundamentales dominan en la liturgia de la Misa de Difuntos: la profunda compasión de la necesidad en que se encuentran las almas detenidas en el purgatorio y la gozosa seguridad de su redención final, de su entrada en el cielo y de la futura resurrección de su cuerpo.

2. Requiem aeternam donat eis, Domine. Todavía penan lejos de Dios los muertos en Cristo, en estado de gracia. Aman a Dios, están asidos a Él con toda el alma, han aprendido a romper fundamentalmente con todo lo que no es Dios. Ven claramente la profunda vanidad de todo lo que no es vivir para Dios. Ahora se dan exacta cuenta de lo necios que fueron cuando, durante su vida mortal, no dieron bastante importancia a ciertos pecados, a ciertas pequeñeces, a ciertas infidelidades y transgresiones de menor cuantía, a cierto desordenado apego a los hombres, a las amistades, a los cargos; cuando no prestaron bastante atención a ciertos deseos secretos y a ciertas intenciones turbias, a una cierta indiferencia para con los deberes, a un cierto horror ante el sacrificio, ante la renuncia, ante la penitencia y ante la mortificación. Todas estas pequeñeces, como se las llama ordinariamente, se han convertido ahora para ellos en dolorosas cadenas que les obligan a permanecer alejados todavía por algún tiempo del objeto de sus anhelos. Este es precisamente el mayor tormento de las pobres almas, o sea, el saber que, si están aún separadas de Dios, se debe únicamente a su propia culpa. Ahora no les domina más que un anhelo: el de poder unirse cuanto antes con Dios, con Él que constituye su alegría, su paz, su amor, su vida, su todo. Cuanto más se purifican en el purgatorio, más crece y más les devora su hambre de Dios. De igual modo que una piedra, lanzada desde lo alto, cae con mayor velocidad cuanto más se acerca a la tierra, así también las almas del purgatorio se sienten invadidas a cada instante por un deseo natural y sobrenatural de Dios cada vez más insaciable, se sienten constantemente empujadas por un poder cada vez más irresistible a la unión con Dios. De este modo la tardanza de esta unión con Dios se les hace a cada instante más dolorosa. En este dolor, en esta hambre torturante y devoradora piensa la liturgia, cuando suplica: "Señor, dales el reposo eterno", la saciedad. Concédeles la tan dolorosamente ansiada unión con Dios, la beatífica contemplación de Dios cara a cara. "Brille para ellos la luz perpetua."

martes, 27 de noviembre de 2012

Melkisedek o el Sacerdocio Real, por Fr. Antonio Vallejo. Cap. I

Nota del blog: ya habíamos publicado el hermoso prólogo deste libro AQUI. Ahora nos hemos decidido a publicar el libro en su totalidad. Libro de una profundidad raramente vista.


ANCORA DEL ALMA, LA ESPERANZA SEGURA Y FIRME Y QUE PENETRA HASTA LO INTERIOR DEL VELO, ADONDE COMO PRECURSOR ENTRÓ POR NOSOTROS JESÚS, HECHO SUMO SACERDOTE PARA SIEMPRE SEGÚN EL ORDEN DE MELQUISEDEK (Hebreos 6, 19-20).

Si escucháis atentamente mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi pueblo entre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra; mas vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa (Éxodo, 19,5-6).

Seréis llamados sacerdotes de Yahveh; se dirá que sois ministros de nuestro Dios (Isaías 61, 6).

Ofreceos de vuestra parte como piedras vivientes, con que se edifique una casa espiritual para un sacerdocio santo, a fin de ofrecer víctimas espirituales aceptas a Dios por mediación de Jesucristo. Vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa (I Pedro 2, 5 y 9).

Al que nos ama y nos rescató de nuestros pecados con su sangre, e hizo de nosotros un reino, sacerdotes para el Dios y Padre suyo, a él la gloria y el poderío por los -siglos de los siglos, Amen.
Y los hiciste para nuestro Dios reyes y sacerdotes,  y reinan sobre la tierra.
Sobre estos no tiene poder la segunda muerte, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo (Apocalipsis 1, 6; 5, 10; 20,6).

lunes, 19 de noviembre de 2012

Introducción de León Bloy a la Vie de Mélanie, Bergère de la Salatte, écrite par elle-même (IV de VII)

IV

Un amigo de Dios me escribió un día esta magnificencia:

“En La que llora hablas del “aparente” fracaso de la Redención y, en efecto, si se contempla la historia de los pueblos cristianos… ¡y bien no! La respuesta es simple: La Redención ha triunfado plena, integral, perfecta, absoluta y manifiestamente de forma tal de satisfacer eternamente a Dios y a los hombres. La Humanidad y la Creación fueron unidas en Dios, según toda la perfección del Deseo divino. Y este triunfo perfecto y manifiesto de la Redención es la Santísima Virgen María.
Esta es la razón por la cual Dios tenía necesidad de Ella. Su Sangre no debía ser inútil. Después de lo cual, todo podía venir: crímenes, cismas, mentiras, fornicaciones, abominaciones, e incluso imperfecciones e infidelidades en los Santos. La Redención triunfó desde el comienzo. De una vez y para siempre. La Santísima Virgen responde por todos, lo compensa todo, vale más que todo.”  

viernes, 16 de noviembre de 2012

Introducción de León Bloy a la Vie de Mélanie, Bergère de la Salatte, écrite par elle-même (III de VII)

III

Jesús ha salido de María como Adán del Paraíso terrestre para obedecer y sufrir. María está, pues, figurada en el Jardín de Voluptuosidad “plantada por Dios al comienzo…”. El segundo capítulo del Génesis es absolutamente incomprensible si no se piensa en María. Es cierto que todo es incomprensible sin Ella ¡pero cuánto más en este caso! 
Este jardín cerrado después de la Desobediencia, hortus conclusus, por la tribulación o la desesperación de millones y millones de hombres era el término de las “generaciones del cielo y de la tierra”, según la expresión enormemente misteriosa del Libro santo.  
Era un jardín maravilloso sobre el que no llovía jamás. Una fuente ascendía de la tierra a fin de rociar todo y un río anterior a toda geografía salía del paraíso para transformarse en cuatro grandes ríos cuyos nombres significan o parecen significar: Prudencia, Temperancia, Velocidad del Espíritu y Fecundidad, como interpretan los más sabios. Debe creerse que estos cuatro nombres encierran de una manera que ningún hombre puede comprender, la Vocación de María: Reina, Virgen, Esposa del Espíritu Santo, Madre de Dios. 

jueves, 15 de noviembre de 2012

Introducción de León Bloy a la Vie de Mélanie, Bergère de la Salatte, écrite par elle-même (II de VII)

II

Mélanie tenía sesenta y nueve años cuando se le pidió que escribiera en francés, cosa difícil, pues habiendo vivido por más de veinticinco años en diversas comarcas de Italia, estaba habituada a hablar y pensar en italiano y, por ello, su escrito no podía ser más que una traducción muy ingenua saturada de italianismos involuntarios. Estando lejos tanto del arte de escribir como de la intención de agradar a alguien, su simplísima narración es de tal forma extraordinaria que se puede decir con seguridad que no hay, en la historia de los santos, una autobiografía que se le pueda comparar. ¡La autobiografía de una niña!
Pues Mélanie, con su escrito, ha vuelto a ser una niña. Ella, tan grande y tan fuerte en su trato como mujer, cuando mira al mundo se absorbe tan completamente de forma tal que es como si el mundo no existiera para ella. No sabe ni quiere saber nada dél. A los tres, a los cuatro, a los doce años, y sin quererlo, se expresa como pudiera hacerlo un niño al que se le interrogara a estas diferentes edades. Ignora que existen leyes humanas, una historia humana, un océano de cosas alrededor délla. Ignora absolutamente todo excepto a Jesús niño como ella, visible sólo para ella y la necesidad de configurarse a Él por el sufrimiento. Se encuentra sumergida en una ignorancia luminosa.  

sábado, 10 de noviembre de 2012

Introducción de León Bloy a la Vie de Mélanie, Bergère de la Salatte, écrite par elle-même (I de VII)

A mi queridísima hija
MAGDALENA

He aquí el libro que te he reservado desde hace tanto tiempo. Apenas puede llamarse mío puesto que no he escrito más que la Introducción. Pero por encima de mis páginas perecederas y llamadas a morir en las que he puesto todo mi corazón, verás el alma, sublime y sencilla como el cielo, desta Pastora del Paraíso de la que me declaro su humildísimo presentador.
Consagrada por tu madre a la Inmaculada Concepción antes de nacer, Mélanie te enseñará, mejor de lo que yo mismo pudiera hacer, que la Santísima Virgen fue, en realidad, y cuando los montes y los abismos no existían todavía, la Única Elegida para ser, un día, el Único Remedio de Dios, “el único punto de barro sin mancha en el cual el Redentor pudo poner su pie sobre la tierra”.
 Sólo este pensamiento que ha de crecer cada día en ti te hará santa, si tú lo quieres y, me animo a decirlo, incluso si tú no lo quieres.
La Inmaculada Concepción es tu abismo particular. Cada uno tiene el suyo. Es el abismo de luz querido para ti y del cual no podrás salir jamás, ¡oh bienaventurada hija de mis tormentos!

Fiesta de San Miguel Arcángel, 1911.

León Bloy.

martes, 6 de noviembre de 2012

2 de Noviembre: Conmemoración de todos los Fieles Difuntos (III de V)


Nota del Blog: tomado de "Sed Luz", Tomo 3, de Benito Baur O.S.B. (1946).


El mes de las Ánimas.

Las pobres almas

1. En la Misa de Difuntos la Iglesia se coloca al pie del lecho de muerte de aquel por quien ofrece el santo Sacrificio. Se mueve impulsada por el pensamiento de que el alma del difunto alcanza en el sacrificio de la santa Misa la ansiada redención y la glorificación en el cielo. Para la Madre Iglesia la santa Misa no es sólo un sacrificio de alabanza y de acción de gracias: es también un sacrificio expiatorio. En el sacrificio de la santa Misa el Señor presenta al Padre sus satisfacciones de infinito valor, junto con las satisfacciones y expiaciones de su Iglesia y de todos sus miembros, y se lo ofrece todo por nosotros, los vivos, y por nuestros hermanos y hermanas del purgatorio. Requiem aeternam dona eis Domine, "Señor, dales el reposo eterno, y brille para ellos la luz perpetua" (Introito, Gradual, Comunión). ¡Dales el descanso y la luz de la gloria eterna en virtud del santo Sacrificio que te ofrecemos!

lunes, 5 de noviembre de 2012

2 de Noviembre: Conmemoración de todos los Fieles Difuntos (II de V)


Nota del Blog: tomado de "Sed Luz", Tomo 3, de Benito Baur O.S.B. (1946).


El Mes de las Ánimas.

Las pobres almas.

1. Supliquemos constantemente a Dios, con la sagrada liturgia, se digne conceder a las almas del purgatorio "la remisión de todos los pecados". Pidámosle haga que, en virtud del santo sacrificio de la Misa, puedan dichas almas "ser purificadas de todos los pecados y libertadas de todos los vínculos de sus pecados". Pidámosle la gracia de que, "purificadas y liberadas por la virtud de este Sacrificio", puedan "alcanzar el perdón". Pidámosle, en fin, la gracia de que "si todavía existe en ellas alguna mancha de los contagios terrenos, sea purificada con la misericordia del perdón".

2. "Concede a las almas de tus siervos la remisión de todos los pecados." ¿Existe, pues, todavía en las almas del purgatorio algún pecado venial? No. Si el cristiano que está en estado de gracia santificante muere de un modo normal, al acercarse a la muerte recibe la gracia de arrepentirse de todo cuanto pecó. Se vuelve hacia Dios con un acto de perfecta caridad, detesta todos sus pecados y, de este modo, se le perdonan todos sus pecados veniales. Pero, si le sorprende la muerte repentinamente, en un desgraciado accidente o en un estado de inconsciencia, entonces va ciertamente al purgatorio cargado con la deuda de sus pecados veniales. De esta carga se librará después en el purgatorio; pero no por medio del fuego, sino por medio del acto de perfecta caridad que puede hacer, o por sí mismo, o merced a la gracia que para ello le obtuvo la Iglesia, en el instante de morir o inmediatamente después. "Señor, concede a las almas do tus siervos la remisión de todos los pecados."

domingo, 4 de noviembre de 2012

La Psicastenia, por Mons. Derisi. Cap. IV (II de II) y Conclusión


2) La simplificación de la situación moral, primer remedio del escrupuloso

El obseso se encuentra más o menos frecuentemente, según el grado de su de-presión psíquica, ante situaciones morales que no sabe ni puede resolver. Es incapaz de asimilar la realidad reduciéndola y encuadrándola dentro de los principios que deben regularla, choca contra algo que es superior a sus fuerzas y que consiguientemente se enquista y desgarra la unidad de su conciencia.
El remedio consistirá, por eso, en lograr bajar el nivel de la dificultad de esos actos superiores a sus fuerzas. La multitud de aspectos morales y la intervención de muchos principios en su solución, —más de los que realmente intervienen, traídos por la inteligencia del paciente, incapaz de desecharlos como impertinentes al caso—es lo que hace más compleja y dificultosa la realización de un acto moral. Para ponerlos al alcance de las fuerzas del escrupuloso, será menester simplificarlos y encerrarlos dentro de un solo principio moral de fácil aplicación. Este principio no será sino el que el enfermo hic et nunc es capaz de aplicar, y que podemos formular del siguiente modo:

"Mientras yo no vea claramente y sin examinarme, como dos y dos son cuatro, que una cosa es pecado, para mí no lo es; y si dudo si es pecado grave o leve, para mí es leve".

sábado, 3 de noviembre de 2012

Sobre algunos grupos de personas en el Apocalipsis. V y VI


V. Profetas

X, 5-7: “Entonces el ángel…, alzó su mano derecha hacia el cielo y juró por Aquel que vive por los siglos de los siglos… que ya no habrá más tiempo, sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él vaya a tocar la trompeta, el misterio de Dios quedará consumado según la buena nueva que Él anunció a sus siervos los profetas.

XI, 3: “Y daré a mis dos Testigos que, vestidos de sacos, profeticen durante mil doscientos sesenta días”

XI, 10: “Y los habitantes de la tierra se regocijan a causa de ellos, hacen fiesta y se mandarán regalos unos a otros, porque estos dos profetas fueron molestos a los habitantes de la tierra”.

XI, 18: “Habíanse airado las naciones, pero vino la ira tuya y el tiempo para juzgar a los muertos y para dar galardón a tus siervos, los profetas y a los santos y a los que temen tu Nombre, pequeños y grandes, y para perder a los que perdieron la tierra”.

XVI, 5-6: “Y oí decir al ángel de las aguas: “Justo eres, oh Tú, que eres y que eras, oh Santo, en haber hecho este juicio. Porque sangre de santos y profetas derramaron y sangre les has dado a beber: lo merecen”.

XVIII, 20.24: “¡Alégrate sobre ella, oh cielos, y vosotros, los santos, y los apóstoles y los profetas, pues juzgándola Dios, os ha vengado de ella!... Y en ella fue encontrada sangre de profetas y de santos, y de todos los que fueron sacrificados sobre la tierra”.

viernes, 2 de noviembre de 2012

2 de Noviembre: Conmemoración de todos los Fieles Difuntos (I de V)


Las Benditas Ánimas.
2 de Noviembre: Conmemoración de todos
los Fieles Difuntos.

Nota del Blog: tomado de "Sed Luz", Tomo 3, de Benito Baur O.S.B. (1946).


G. Doré.
1. "Hoy se celebra la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos. La Madre Iglesia se preocupa por ayudar, por medio de su poderosa intercesión ante su Señor y Esposo, a todos aquellos que están todavía detenidos en el purgatorio, para que, cuanto antes, puedan gozar de la beatífica compañía de los Santos en el cielo" (Martirologio del día 2 de Noviembre). Un día de maternal y amorosa solicitud de la Iglesia por sus muertos. Su amor hacia ellos es un amor compasivo y un amor efectivo.

2. Un amor compasivo. La Madre conoce las necesidades de sus hijos sepultados en las llamas del purgatorio. Las conoce y las siente como suyas. La mayor necesidad que padecen estas almas es la temporal privación de la posesión y del goce de Dios. Es cierto que ya "descansan en Cristo". Están unidas vivamente con Él. Están en estado de gracia. Se han salvado y poseen la clara convicción de que, tarde o temprano, alcanzarán la eterna visión y goce de Dios. Sin embargo, están todavía retenidas, aun no gozan del "eterno descanso".

jueves, 1 de noviembre de 2012

La Psicastenia, por Mons. Derisi. Cap. IV (I de II)


CAPITULO IV
LA TERAPEUTICA DE LOS ESCRUPULOS

Si el escrúpulo está engendrado por un desequilibrio entre la tensión psíquica y la situación real moral a la que es preciso ajustarse, determinado por la depresión de aquélla, su curación consistirá esencialmente en la reconquista de ese perdido equilibrio, 1) disminuyendo la dificultad del acto por ejecutar mediante la simplificación de la situación moral y 2) elevando la intensidad de la fuerza anímica por remedios materiales y sobre todo psicológico-morales. Pero antes nos es indispensable decir dos palabras sobre el modo de proceder del director espiritual o confesor con el enfermo.

1) Conducta que debe observar el director con el enfermo

Es indispensable para su curación que el enfermo comience por elegirse un director fijo. Si para la vida espiritual ello es medio útil, para el caso del escrupuloso es un medio necesario. El cambio frecuente de director o confesor sólo contribuiría a agravar su dolencia, ya que, por una parte, la aplicación de los medios terapéuticos adecuados al enfermo solamente se pueden comenzar a emplear a fondo cuando el director ha llegado a la comprensión exacta del estado del paciente, y por otra, su eficacia depende de una constante y firme aplicación sin claudicaciones desastrosas para éste.